rillón

 

Andrés Rillón, el actor, comediante, abogado y ex director del Servel, ya tiene 86 años, pero parece ser el mismo de siempre. Aquel recordado personaje de “Don Pío” en el “Jappening con Ja” o de “Medio mundo”; aquel hombre que nunca se sabía si hablaba en serio o en broma, siempre con ironía.

“Si me anuncian una enfermedad terminal, llámese cáncer, yo inmediatamente me suicido”, dice Rillón de entrada en entrevista con La Segunda.

Como siempre hay que dudar de si acaso no está agarrando para la palanca al periodista de turno, a Rillón se le pregunta: ¿ Y por qué esa decisión? “Porque no soy hueón. ¿Qué voy a vivir con un cáncer sabiendo que es terminal, y sabiendo que voy a cumplir 87 años?”

De su paso por Servel, recuerda que lo pasó muy y que le tocó el periodo de modernización electrónica. “Cuando recién entré, la población electoral estaba en los archivadores y con puras ancianas”, recuerda.

Rillón también cuenta una anécdota del periodo presidencial de Salvador Allende. “Me contó un chiste. Tocan la puerta, sale una señora y entra un tipo manco y en silla de ruedas. El le dice que viene por el aviso de que se busca a alguien audaz, valiente y viril. Yo tengo que ser audaz porque vine para acá, valiente para sobrepasar esto ¿Y lo viril? le preguntan. ¿Y con qué cree que toqué la puerta?”

De los políticos actuales, dice que le gusta la pequeña Lulú y Marcela Sabat. Sobre esta última comenta que la encuentra buenamoza, pero que le digan que “desgraciadamente no tengo edad para aspirar”.

Habla de Lagos, de Piñera y afirma que “Don Pío era el decano de la Facultad de Boletas Falsas”.

Sobre el final habla de su amigo Jaime Celedón, muerto recientemente. “Para mí ha sido muy fuerte”.

Para finalizar, en su tono, le dice al periodista que son 400 pesos por la entrevista.