El juez Sergio Henríquez Galindo relató en detalles cómo pudo zafar del reo Leonardo Azagra (25), quien lo usó como un escudo humano cuando se fugó el lunes pasado desde el Juzgado de Garantía de San Bernardo.

En conversación con El Mercurio, Henríquez contó que actualmente tiene vendadas sus rodillas, luego de que salieran lastimadas en el cinematográfico escape.

Luego de que el reo lo agarrara y lo arrastrara por las escaleras del tribunal durante tres pisos, el juez reveló cómo logró quedar libre del sujeto condenado por homicidio de una joven a la que intentó abusar.
“A la salida de ese tribunal había un peldaño en la puerta, y yo aproveché la oportunidad. Hice como que me tropezaba, me solté y me tiré al suelo”, relató.

Añadió que fue de guata y que “ya en el suelo, puse mis manos detrás de la cabeza. Después sentí un disparo…Yo sentí el disparo cuando él salió”.

Segundos después, el juez confiesa que “no recuerdo cómo me paré del suelo, o si alguien me levantó… Estaba… (en shock)”.

Pese a que afirma que conoce bien el comportamiento y perfil de los delincuentes, reconoció que en ese instante no pensó en nada de eso y que sólo tenía en la mente que “se le podía salir un tiro. Pero de eso no puedo hablar”.

Cabe recordar que el lunes pasado el preso Leonardo Azagra Valdivia atacó con un cuchillo a su custodio y le arrebató su arma y cargador.

Posteriormente se dirigió hasta una sala donde estaba el protagonista de este relato. Le apuntó con una pistola en la cabeza, lo agarró, lo sacó de la audiencia y se lo llevó como rehén hasta la salida del tribunal, donde se fugó y se perdió todo rastro de él.

La historia del macabro crimen contra Sixta Muñoz, la joven asesinada por el reo fugado de San Bernardo – The Clinic Online