Veinte minutos estuvo al aire, contactada por el matinal de TVN, Rosita Alvarado, comadre de Mauricio Ortega, único imputado por la brutal agresión a Nabila Rifo en mayo pasado. La mujer se descargó, defendió a su amigo, hasta que una frase terminó por colmar a la editora del espacio,  Paula Ovalle, quien optó por cortar por lo sano. Cortar el contacto. “Yo creo que ella se lo buscó (…) Ella es grandecita y sabía con qué persona estaba. Si no le gustaba, ¿por qué no se separó? Yo lo que lamento son sus ojos nomás”, fueron las afirmaciones que propiciaron que Ovalle la parara en medio de la transmisión. “Yo asumo la responsabilidad y quiero dejar la entrevista hasta aquí. Considero que es una falta de respeto. Hay situaciones y límites. Nada justifica que una persona pueda decir ella se lo buscó”.

“Para mí es de una violencia inaudita lo que dijo y como editora no puedo permitir que en nuestra pantalla se amplifique un mensaje de ese tipo. Por eso cuando la escuché decidí cortar la conversación”, explicó luego la periodista quien habló con Lun del hecho.

De entrada, admite que sabía que la postura de la mujer iría por ese lado, la defensa, pues en la zona “la ciudad está un poco dividida entre la gente que apoya a Ortega y la que apoya a Nabila y yo tengo que mostrar las dos caras me guste o no”.

En ese sentido cree que se cumplió el objetivo, aún cuando reconoce que “era imposible anticipar que ella se iba a referir a la víctima de esa manera. Porque acá está claro que la única víctima es Nabila y la frase de la señora Rosita “ella se lo buscó” no tiene cabida en nuestro programa. Ella traspasó los límites editoriales de nuestro programa. Es primera vez que me enfrento a una situación así de dura. Estoy acostumbrada a escuchar las estupideces más increíbles con tal de apoyar a una persona. Pero este testimonio me superó. Me violentó demasiado. Me costó mantener la calma con ella”.