Durante la mañana de este lunes, la Presidenta Michelle Bachelet firmó el proyecto de ley de migraciones que busca regular la estadía y llegada de personas extranjeras en Chile.

Según consigna La Tercera, en la cita realizada en el Salón Montt Varas en La Moneda, la Mandataria manifestó que “tenemos que preparamos mejor, contar con información fiable para hacer buenas políticas públicas y tener reglas claras para todos. Crear las condiciones para que junto con hacer respetar nuestra soberanía podamos enriquecernos con la presencia, trabajo y cultura de quienes vienen de otras latitudes”.

La Jefa de Estado añadió que “esto es una realidad y hay que abordarla como tal, con rigor y respeto, sin mitos ni prejuicios, sin ingenuidad pero tampoco desconociendo que hay gente que tiene temores por muy infundados que sean”.

Respecto al proyecto que busca tener un registro nacional de extranjeros y tener un sistema de derechos y deberes, Bachelet indicó que “queremos dejar atrás la migración irregular porque es la puerta de entrada al abuso de todo tipo, de chilenos y de extranjeros (…) reconocemos la protección de derechos de las personas que migran a nuestro país pero a la vez establecemos un catálogo de obligaciones que deben cumplir”.

En esa línea la Presidenta explicó que entre las prohibiciones está el ingresar con documentos falsos, haber sido condenados o mantener juicios pendientes.

“Vamos a se restrictos con los que infrinjan gravemente nuestras leyes”, adelantó la Mandataria.

Los inmigrantes, dijo, “deberán solicitar permisos de turistas, visitantes o de residencia temporal, y cuando se cumplan los requisitos podrán optar a la residencia definitiva… Habrá una revisión particular para los habitantes de zonas fronterizas”.

“Este proyecto de ley propone reglas claras, justas pero a la vez realistas. Toma la opción de la regularización, no toma la opción de la invisibilización, de una realidad que ya está acá”, recalcó la Jefa de Estado, al mismo tiempo que aseguró que “confío en el criterio de nuestros parlamentarios y parlamentarias. Confío también en los candidatos a un cargo de representación popular no harán de la retórica del odio un elemento de campaña”.

“Creo que es tiempo de actuar con solidaridad y con inteligencia. Es tiempo de madurez para seguir haciendo grande a Chile”, cerró.