Casi dos meses pasaron ya desde que se conociera el caso de violencia intrafamiliar que involucró al ex líder del grupo chileno “Los Tetas”, Camilo Castaldi, conocido como “Tea Time”.

En esas circunstancias, el músico reapareció en la esfera pública este último viernes cuando acudió hasta la Fiscalía Centro Norte, pero no para declarar por la denuncia de Valentina Henríquez, su expareja, sino por un asunto que corre en paralelo como es el robo de la guitarra de la cantante Javiera Mena.

Castaldi se hizo presente entonces en el Ministerio Público para ser interrogado por el hecho que dice relación con el delito de receptación.

Tea Time se entrevistó con el fiscal José Morales, y a la salida de la audiencia habló brevemente con La Tercera.

“No se puede hablar mucho, porque estoy trabajando en demostrar mi inocencia y no quiero entrar en las redes sociales y en el ruido del Facebook, y etcétera, etcétera, lo que ha producido mucho daño”, dice.

En su escueto encuentro con la prensa alcanzó a manifestar además que está tratando de demostrar la verdad y que insiste en su inocencia en ambos casos.

Sobre si le dolió ser expulsado del grupo cuando todo estalla, responde que “lo importante es la verdad en este mundo. La vida es dolor. Estoy muy dolido”.

“Ya, te di más de lo que podía. Tengo completamente prohibido hablar”, cierra.

Cabe recordar que fue la propia Valentina Henríquez, quien denunció haber sido brutalmente agredida por Castaldi, quien refirió el hecho de la guitarra. Sobre esto, el músico afirmó que había comprado el instrumento en el persa Biobío, desconociendo su origen.

“Se la regalé a ella (a su ex pareja). Después salió publicado esto del robo y nos pareció que tal vez podría ser de ese grupo de instrumentos. No tengo idea si era de Javiera Mena”, diría dos meses atrás a La Tercera