El sacerdote jesuita, Felipe Berríos, abordó la profunda molestia que genera en cierta parte de la población el alto costo que conllevará la visita del Papa, lo que en cifras significa más de 11 mil millones de pesos.

Según consigna La Tercera, Berríos comienza manifestando que “la verdad, no me duele, solo me confirma el país en el que vivo, donde todo se ve y se cuenta por monedas, con una lógica mezquina, en la cual se valora a la gente por lo que tiene y lo que gasta. Ya estoy acostumbrado a esa mentalidad”.

El religioso sostuvo, en una serie de puntos, que “el primero es que en cualquier visita de un jefe de Estado, del Dalai Lama o de quien sea que genere reuniones tan masivas de personas, es el Estado el que debe proveer de la seguridad necesaria para ese dignatario y para la gente que lo va a ver. Y eso, obviamente, tiene un costo importante. Lo segundo, ya en una esfera diferente, es la cifra”.

En esa línea recalcó que “la mayoría de las personas está llegando a fin de mes al justo con su sueldo, muchas familias terminan viviendo con lo mínimo, y escuchar una cifra de esos volúmenes, sin dar explicaciones completas de en qué se gastará, claro que genera algún grado de escozor. La gente ve que no hay plata para cubrir la gratuidad de la educación, para los jardines infantiles, para el Sename, y escucha esa cifra; entonces, hay una reacción comprensible de preguntar: ¿Cómo se puede gastar eso?”

Por su lado, Berríos apunta a que en la sociedad todos miden las cosas por el costo que conlleva, es decir, el nacimiento de un hijo se evalúa por lo que se va a pagar por su cumpleaños, o la muerte de un ser querido se mira por lo que costará el funeral, más que por su legado.

“La medida de todo es el dinero, pero no pensamos en otra clase de valores ni en lo que puede aportar una visita como la del Papa”, dijo.

En otros pasajes, el cura advirtió que “me parece que la gente está choreada con la jerarquía de la Iglesia. Y está acusando, por llamarlo así, las frases irónicas que ha dicho un cardenal y otras personas sobre temas que les importan a muchos. La gente está choreada con la Iglesia y empieza a buscarle la quinta pata al gato, porque no la siente cercana. Producto de los temas de abusos sexuales y de otras cosas, muchos ya no ven algunas acciones de la Iglesia con buena voluntad, sino que empiezan a criticarlo todo y a preguntar para qué se hace esto o lo otro. Creo que estos puntos se entrelazan respecto de la visita del Papa Francisco”.

Pese a lo expuesto, Berríos hizo un llamado para que la gente considere que “muchas cosas generan gastos. Los partidos de fútbol masivos, los recitales y los festivales. Por mucho que se pague una entrada, la seguridad y los desvíos del tránsito generan un gasto por el cual nadie pregunta. Allí también hay costos altos”.

Al ser consultado por si el Vaticano debería aportar dinero para este tipo de visitas del Sumo Pontífice, sostuvo que “Chile no es un país pobre, como sí hay otros en la región. Por ejemplo, ahora viene un fin de semana largo y los pasajes en avión están copados, igual que los aeropuertos. Somos un país que se queja, un país con muchas desigualdades, pero no es un país pobre. Aquí hay dinero”.

“Respecto del Vaticano, claro que tiene mucha riqueza, pero no es efectiva, no está en dinero, es como un abstracto. No puede disponer de todo eso para hacer caja y financiar los viajes. Creo que es una frase buena, yo mismo la he usado, pero en la práctica es difícil de traducir en dinero. Es algo más complejo”, sentenció.