En las últimas elecciones municipales comenzó a regir la nueva ley de gasto electoral que fija límites y establece normativas para la rendición de los egresos. El objetivo de la debutante normativa era mayor transparencia y que la ciudadanía conociera cuánto gastaban los candidatos en sus campañas. Días después de la elección, el 4 de noviembre de 2016, el Servel informó los aportes monetarios que realizaron los partidos a sus respectivos candidatos en las cuentas corrientes que dispone el ente regulador para esto. Por ejemplo, la UDI aportó $53 millones y el PPD $98 millones. Sin embargo, el ítem más importante de gastos de estos dos partidos, relativo a los aportes en especies, se conoció recién un año después, en octubre pasado. Y la diferencia entre lo informado inicialmente y el desembolso real en las campañas fue abismante.

Según un estudio de Lupa Electoral, iniciativa del centro de estudios Espacio Público, los aportes monetarios informados en 2016 por los partidos son, en algunos casos, hasta 8 veces menores que el gasto real. Esto porque el ítem de aportes en especies se registra sólo cuando los partidos realizan su rendición de gastos, que luego debe ser validada por el Servel. En este proceso se tardó aproximadamente un año.

El asunto es que en vez de entregar dinero a sus candidatos, varios de los partidos políticos optaron por centralizar la compra de propaganda y publicidad para hacer más eficiente la inversión en proselitismo. Posteriormente distribuyeron las palomas, volantería y avisos radiales, entre otras cosas, a sus abanderados.

Lo complejo es que esto genera una distorsión del panorama real de gasto y no permite conocer la inversión total de los partidos hasta casi un año después  de la elección. Para María Jaraquemada, directora de incidencia de Espacio Púbico, responsable del estudio, esta situación se debe “a un vacío legal”.

“La ley establece que los aportes monetarios deben hacerse solo a través de la cuenta corriente abierta por el Servel. Sin embargo, creemos que se podría subsanar con un instructivo del Servel que señale que los partidos deben informar periódicamente durante el periodo electoral los aportes que hagan en especies y publicar esa información, tal como lo hace con los aportes monetarios”, detalla.

Por ejemplo, además de los $53 millones aportados por el gremialismo a las cuentas de sus candidatos, el gasto en especies de la UDI fue de $770 millones, lo que eleva la inversión del partido dirigido por Jacqueline Van Rysselberghe a un total de $823 millones de pesos. Esto último se traduce en que el año de la elección, los votantes y la ciudadanía solo pudo informarse del 3,73% del gasto que realizó la colectividad de derecha.

La misma situación se repite con otros partidos, aunque con diferencias menos abultadas. En el caso del PPD, el año pasado informaron aportes monetarios por $98 millones. Luego de los ajustes solicitados por el Servel, la cifra fue actualizada el 6 de octubre de este año y aumentó a $133 millones. En cuanto al aporte en especies, el PPD informó un total de $492 millones. Entre ambos ítem, la cantidad total fue de $626 millones, bastante lejos de los $98 millones informados el año pasado, que representan solo un 15,72% del gasto que conoció la opinión pública postelecciones.


*El aporte monetario en algunos casos aumentó en la actualización de octubre de 2017 respecto al 2016.

Para obtener el cálculo, Lupa Electoral utilizó las plantillas que subió el Servel el 6 de octubre de este año. En total, los aportes en especies de los partidos fue de $2.890.988.740. Solo se consideraron los aportes en especies de propaganda (41,24%), gastos por aportes en especies de partido a candidato (19,97%), servicios (14,64%) y propagandas de radioemisoras (11,63%), sin incluir las valorizaciones de Servel por gasto de movilización u horas de trabajo de voluntarios. En cuanto al aporte monetario la cifra actualizada este año alcanzó los $1.863.016.633.  Mil millones menos que lo aportado en especies. 

El administrador electoral del PPD, José Toro, explica que la diferencia entre el aporte monetario y el aporte en especies “responde principalmente a que el partido tomó la decisión de centralizar el proceso de la campaña y la confección de todos los productos que se ocuparon, como palomas, calendarios, dípticos. Consideramos que de esa forma era más eficiente en cuanto a costo y a cubrir a todos nuestros candidatos”.

“Siempre es posible mejorar la ley y sus controles, pero esto no atenta contra el espíritu de ley. La ciudadanía conoce los ingresos de los partidos y los candidatos, quiénes aportaron, eso se cumple. Nosotros entregamos nuestra rendición informando todos los gastos correspondientes(…)”, aclara Toro.

Sin embargo, reconoce que “habría que ver una fórmula previa para notificar al Servel las donaciones en especies, porque eso solo se hace posteriormente, cuando se rinden los gastos. Ahora bien, el Servel debía entregar estos datos en abril, pero recién terminó en octubre. Eso se debe a la gran cantidad de candidatos y por el cambio de la ley, la institución no estaba suficiente preparada para dar cumplimento al plazo”, plantea el encargado del PPD.

Mario Villalobos, tesorero de Amplitud, explica que el caso de su partido es similar al del PPD. El aporte monetario fue solo de $2,5 millones porque optaron por adelantarse y enviar a hacer la propaganda. “Las cuentas corrientes del Servel para las candidaturas, las abrieron súper tarde. Nosotros mandábamos a hacer la propaganda y nos arriesgábamos, o íbamos a tener la plata, pero no nos iban a alcanzar los tiempos para confeccionarla. Si no lo hacíamos, los candidatos se quedaban sin campaña. Cuando la plata llegó, la pagamos y lo que sobró se lo depositamos a los candidatos. Fue solo un tema operativo”, explica.

En cuanto a la tardanza en la entrega de la información, Villalobos afirma que se deba a que “el control del Servel fue muy lento, creo que están sobrepasados de trabajo, todavía hay procesos abiertos. El sistema de rendición es bien complejo” y agrega “se necesitan modificaciones a la ley porque está dificultando las campañas y que a la gente le llegue la información”.

El Partido Socialista, en cambio, ha recibido criticas por los altos aportes monetarios a sus candidatos. En la elección municipal, transfirieron $510 millones y en aportes en especies la cantidad fue de $233 millones. En total, $743 millones. En rigor, el año de las elecciones, los ciudadanos sabían del 68,58% del gasto del PS en las campañas.

Andrés Santander, secretario general del PS, explica que en el partido existe tradición de entregar los dineros a los candidatos para que cada uno de ellos tome las decisiones con respecto a cómo llevar adelante sus campañas: “Creemos que es más transparente hacer los aportes monetarios, se informa al  Servel, son conocidos por toda la ciudadanía, y cada candidato tiene distintas estrategias de posicionamiento según la realidad de su distrito o circunscripción. Nos parece que es mejor que centralizarlo nosotros”.

Santander comparte que los aportes en especies se debieran conocer al mismo tiempo que los monetarios. “Para nosotros es bienvenido todo lo que sea mayor transparencia del proceso electoral. Estamos completamente de acuerdo con que todos los aportes, incluidos los de especies, sean informados inmediatamente para que la ciudadanía maneje toda la información”, argumenta.

De todos los partidos,  la DC se ubica en el primer lugar en cuanto a lo que se rindió inicialmente y el monto final invertido. El año pasado, la ciudadanía conoció el 85,79%  del gatos en las campañas de sus candidatos con $453 millones. En tanto, en especies sólo aportaron $83 millones. La vicepresidenta de finanzas, Cristina Orellana, afirma que esto se debe a un esfuerzo que ha hecho el partido por transparentar el financiamiento y uso de los recursos.

“Hemos hecho un proceso de transparencia total, somos el primer partido que tiene en su pagina web balances mensuales, están a disposición de la ciudadanía. La verdad es que creemos que es la forma de contribuir a que la política no se desprestigie”, explica Orellana.

El resto de los partidos políticos optó por no referirse al tema. El Servel, a su vez, tampoco contestó las reiteradas consultas de este medio.