Los ánimos están caldeados y abundan los calificativos. “Claramente hubo fraude”, “ambición”, “infamia”.

La denuncia de Sebastián Piñera, sin nombres y apellidos, respecto de votos que estaban marcados con los nombres de Alejandro Guillier y Beatriz Sánchez al momento de ser entregados en la primera vuelta enciende la elección cuando quedan menos de dos semanas.

Temprano el exmandatario instaló la duda, habló del hecho, pero sin precisarlo, sin referirse puntualmente a los lugares en que se habría cometido el fraude. “A mí no me gusta poner en duda nuestro sistema electoral, porque eso es parte del patrimonio del país, porque sería primera vez que eso ocurriría en democracia. Lo que sí ocurre en todas las elecciones es que algunos se pasan de vivos. Usted vio que muchos votos en la mesa estaban marcados previamente, o lo vimos todos el día de la elección, y estaban marcados por Guillier y por Sánchez, no por nosotros”, dijo.

Y conforme seguían pasando las horas, la cuestión continuaba siendo la misma y los bandos salían a mostrar sus dientes, a acusar a de al frente. “Basta. La ambición de poder no puede justificar faltarle el respeto a las miles de personas que trabajaron como vocales”, se quejaba Sánchez, una de las aludidas.

“Una infamia contra Chile, porque tratar de desprestigiar al país porque él está perdiendo ses anteponer su egoísmo personal por sobre los intereses país”, afirmaba Guillier.

El gobierno iba más allá y exclamaba que “con nuestra democracia no se juega y cualquier acusación o denuncia tiene que hacerse ante los organismos pertinentes. En Chile existe un Estado de Derecho, tenemos que respetar nuestras instituciones y si hay información fundada que esté mostrando posible delito, lo que corresponde hacer y lo responsable de hacer, es la denuncia ante los organismos que correspondan”.

En la derecha, José Antonio Kast, el cuarto más votado de la primera vuelta, se cuadraba con la tesis de Piñera. “Claramente hubo fraude. Aquí hubo testimonios de personas que muestran la situación. En las redes sociales puedes encontrar muchos (…) cualquiera que haya manipulado, que haya puesto un puntito en un voto antes que ese voto sea entregado, eso es fraude, sea un voto o sean mil”.

Acaso un dato de la causa lo aportaba el presidente del consejo directivo del Servel, Patricio Santamaría, quien hablaba de una sola denuncia, que sería en Punta Arenas.

 

“Es la única denuncia que manejo en concreto. Es un acta de 42.890 mesas que funcionaron en el país en todas las regiones el 19 de noviembre”, indicaba.

De parte de la Presidenta Michelle Bachelet la cosa era clara. “Chile tiene un prestigio internacional por sus elecciones correctas y transparentes. Seamos responsables y no desacreditemos nuestras instituciones democráticas”.