“A mí me da risa porque la gente cree que los empresarios sólo ganan plata. Mira, yo a los 35 años me independicé con un grupo de amigos, hice un gran negocio, me fue muy bien, vendí la empresa -se refiere a la corredora Celfin- una parte importante me la pagaron con acciones, pero el año pasado hubo el escándalo de Odebrecht en Brasil y pasaron a valer la mitad. Perdí un montón de plata-, dice resignado Errázuriz en la sala de reuniones de su oficina en Las Condes.

Es el juego de la bolsa, ¿no?
-Sí, podría haber sido al revés, pero los impuestos los pagué por el valor alto de la acción, el gran beneficiado de mi cuento fue el Estado de Chile. Eso es lo que el común de la gente no entiende. Además cuando uno es empresario e inicia un negocio, pones capital, si el negocio anda mal, resulta que llega un minuto en que hay proveedores, gente contratada a la que hay responder, tienes dos opciones: dejas quebrar y afectas a mucha gente o le das otra oportunidad e inyectas más plata. Yo creo que de esas cosas Alejandro Guillier no tiene idea. Jamás ha creado ni una empresa, jamás se ha arriesgado. Encuentro muy malo que no se valore emprender, que siempre es muy difícil al comienzo, a la mayoría le vas mal, entonces tratar al empresario o emprendedor como una cosa así mala, de estos señores ricos…

¿Te sientes estigmatizado?
-Me siento estigmatizado y creo que es muy injusto. Siento que los que realmente crean valor es el sector privado, en la medida que en Chile no se valore eso… ¿A quién habría que hacerle estatuas? A los que han creado valor y que han hecho cosas, también a los empleados públicos que hacen un buen trabajo. Pero, oye, unámonos, esto de dividir empresa privada igual signo malo y Estado signo bueno, no.

Tal vez esa mala percepción de los empresarios es por la sensación de abuso. La mayoría de la población tiene bajos sueldos y unos pocos se llevan parte importarte de la torta. El 1% se lleva el 30% del PIB. Es mucho.
-Ya, pero, a ver, qué solución hay, ¿les quitamos las cosas?

Algunos proponen redistribuir la riqueza.
-El otro día Axel Kaiser decía: hagamos una cosa, quitémosle todo a Luksic, a este, al otro, les quitamos todos y veamos qué podemos hacer. Llegaba a la conclusión que en tres años se terminaba la plata y no se solucionaba ningún problema. No está ahí la solución. En relación a los salarios mínimos, en América Latina, estamos entre Argentina y Brasil, y mira dónde está Venezuela…

Mencionaste crear valor, pero nuestra economía se basa mucho en exportar materias primas, hay poco valor agregado. ¿Innovan los empresarios chilenos?
-La minería es una industria extractiva, pero alrededor de la minería, hoy día se está desarrollado y ya está operando la robótica, la biotecnología. El hecho que haya minería, no significa que no haya innovación. Tenemos que desarrollar e incentivar la economía de conocimiento, la cuarta revolución. Eso, más que una función de los grandes empresarios, es despertar en los jóvenes el interés por emprender colaborativamente, que desarrollen soluciones innovadoras. Que se metan el chip de que no son actores pasivos de la sociedad.

¿Qué te pareció la frase de meter la mano a los bolsillos de los empresarios que utilizó Alejandro Guillier?
-Encuentro que es rebajar el lenguaje. Volver a la peleas ideológicas de los 60′, volver a incentivar el odio por parte de líderes políticos. Plantear incertidumbre con respecto a una nueva reforma tributaria, a lo mejor a Guillier le sirve, le está hablando al elector de izquierda que no votó por él. Es un mensaje dirigido a ellos. Te puedo hacer una lista de gobiernos que empezaron así, Fidel Castro, Hugo Chávez…

¿No será muy exagerado eso, Jorge?
-Sabes que es lo que pasa, son ejemplos históricos, no te estoy inventando eso. He visto entrevistas de Chávez y Fidel del comienzo, no tenían nada que ver con lo que se convirtieron después, porque les fue resultando, se dieron cuenta que ahí estaba la clientela, ahí estaba el apoyo. Supongamos que Guillier incentiva más ese lenguaje y le empieza a ir muy bien, tiene cada vez más apoyo y se va por ese camino…

¿No se trata de eso la democracia, de la voluntad mayoritaria?
-Bueno yo lo acepto, si todo Chile quiere que Chile sea un país socialista, yo seré minoría, pero es democrático, así que está bien. Pero lo que estoy diciendo es que lo que ha hecho es demagógico.

¿Crees que la empresas más grandes deberían tributar más, cuál es tu apreciación con respecto al aporte que hacen ellos?
-Creo que en la medida que aumentas los impuestos, estás afectando la inversión. Hay dos maneras de expropiar, las del tiempo de Allende y hoy la nueva manera es subir impuestos, estás haciendo que tu socio privado trabaje para ti. Pero se les olvida que el mundo hoy es global y ese capital se va a ir a otro país donde le cobran menos. No es gratis decir voy a cobrarles mucho más a las empresas, afectas la actividad económica del país. El socialismo produce pobreza, no hay ningún país del mundo que haya pasado a ser desarrollado con socialismo.

¿Entonces compartes el juicio de Luksic que Guillier está incentivando la lucha de clase?
-Totalmente, además rebaja el rol del empresario, está diciendo estos señores no contribuyen, ¡no hacen patria! Hacer patria es haber pagado impuestos durante tu vida, ¿quién ha hecho más patria el señor Guillier o yo? ¿cuántos impuestos ha pagado Guillier?

No sé, ¿tú cuánto has pagado?
-He pagado más 20 millones de dólares. El señor Guillier que evadió impuestos, porque esa es la única razón para hacer una sociedad con su señora, pagó un 20% cuando debió pagar un 45%, esa es la realidad, alguien que quiere ser Presidente de Chile y que habla de sacarle la plata a los ricos del bolsillo. Ya, pero supongamos que soy neutro, entre Piñera y Guillier, prefiero a Piñera, ese es el voto responsable. Creo que Chile va andar mejor para todos y no para unos pocos.

¿Quedaste muy sorprendido con los resultados de la primera vuelta?
-Sí, yo sigo las encuestas, al igual que la mayoría, pensaba que Piñera sacaría más de 40%, y junto a Kast, estarían cerca del 50%, y que a esta altura, la segunda vuelta iba a ser clara y tranquila. Además creí que Piñera reunía y concentraba un apoyo por el cambio, porque la gente claramente quería cambiar. Un cambio no necesariamente por razones ideológicas, porque la gente se aburres no más. Encuentras que es un gobierno mediocre, dices estos gallos están apernados, lleno de operadores, ya, listo, lo mejor es cambiar.

Pero, por el contrario, parece que la mayoría de la gente quería más reformas y no menos. ¿Para ti la justicia social está pendiente o no?
-Carlos Peña desarrolló todo un análisis en esa línea. La justicia social o equidad es un tema pendiente siempre. En Ciudadanos somos partidarios de la reformas, pero bien hechas. Las reformas de Bachelet están muy malas, tanto que se tuvo que rehacer la tributaria. La gratuitad total para todos, no. Tiene que ser para la gente que lo necesita. Los profesionales deben devolver los recursos, con interés cero, solidariamente, para que los nuevos estudiantes puedan ser financiados.

No le fue muy bien al centro en las elecciones.
-¡No pasa nada con el centro político! Estamos frente a fuerzas centrífugas. En lo personal, lo encuentro muy malo. Aunque cuando yo le pregunto a la gente si es de izquierda o derecha, el 80% dice que de ninguna de las dos. Quieren que funcionen las cosas bien, que haya justicia social, que no haya abuso, que existan oportunidades. La mayoría de la gente es de mentalidad de centro, pero solo están representados los dos polos de izquierda y derecha. Pienso que es porque no ha surgido ese líder o es simplemente un ciclo de la evolución política, tengo una teoría.

¿Cuál?
-A raíz del binominal, el país se fue polarizando en vez de girar hacia al centro. En el 2009 voté a MEO porque me pareció que era de centroizquierda liberal. Pero después todos, MEO incluido, se fueron a buscar los votos de los polos porque es una apuesta segura. Ciudadanos fue barrido, no salió Andrés Velasco, la DC fracasó, el PPD sacó la mitad de los votos. El único que sobrevive y podría crecer al centro es Evópoli, pero siempre que corte el cordón umbilical con RN y la UDI, para tener personalidad propia tiene que cortar y ser capaz de parar a Piñera en los temas valóricos.

¿Y el fenómeno del Frente Amplio, qué te pareció?
-Tienen un tema generacional, son parte de la renovación política, pero de partida son una bolsa de gatos, aunque hay diferencias. RD es lejos el más organizado y tienen consistencia. Giorgio Jackson me parece un buen líder y no se deja llevar por conveniencias, sino por convicciones, eso le da peso. Boric creo que también. Ellos son los verdaderos líderes del FA, más que Beatriz Sánchez, no creo que ella sea candidata el 2022, porque ellos ya van a estar en edad. Mayol es un anarquista, él quiere destruir todo, todo, todo. Yo me entretengo mucho con Mayol, porque va mucho mas allá de ser liberal, propone el fin del sistema y que el mercado no sirve para nada, por eso lo corrieron para el lado. Jackson no lo quiso llevar en su lista, porque es muy disruptivo.

¿Y Manuel José Ossandón es disruptivo?
-Ossandón es básico, es el campechano. Tiene sentido de la calle, para mí es un populista de derecha. El verdadero enemigo es el populismo.

Despejemos a qué te refieres con populismo.
-Populismo es ofrecer cosas que parecen atractivas, pero el que las ofrece sabe que son irrealizables o un desastre. Gratuidad total en educación es populista. Es privilegiar todo lo que te dé votos. Ossandón anda buscando qué vender para tener votos, tiene un radar y una labia muy buena para eso. Lo más difícil es lograr obtener apoyo para un gobierno y políticas públicas que no sean populistas.

 

LA DERECHA CAVERNARIA

¿Cómo se explica que el Piñera de esta campaña, en vez de optar por un discurso más de centro, esté mucho más a la derecha que el 2009?
-¡Me encantaría que tú me lo explicaras, porque yo no lo puedo entender! Le mandé varios mensajes a Piñera y lo hablé personalmente con él, le dije: tienes que hacer una agenda de centro porque la derecha igual va a votar por ti. No lo entiendo, mis amigos tampoco. Se pone al lado de la UDI, en unas posiciones de derecha muy conservadora, no tiene lógica. Lo que pasa es que como le ha ido tan bien en su vida en todo ámbito, qué le vas a ir a decir. Espero que esté en lo correcto, porque la alternativa de Guillier es débil en gobernalibidad, en experiencia, sabe muy poco de muy pocas cosas y abraza soluciones populistas.

¿Cómo has visto a Piñera enfrentar la segunda vuelta?
-Ha estado errático porque debe haber quedado muy golpeado con el 36% que sacó en la primera vuelta. En su discurso tendría que haber parafraseado a Ricardo Lagos en la primera vuelta del 99′ y no lo hizo, dio un discurso triunfalista que no se lo creía ni él. Con los votos marcados cometió otro tremendo error e insiste, no rectifica. Le cuesta bastante reconocer errores públicamente. A mí no me cuesta nada, debe ser porque tengo un ego mucho más pequeño que él. Piñera y Lagos tienen esos egos enormes, que ellos son intocables o que tienes estatura de estatua.

¿Como liberal te sientes cómodo apoyando a Piñera y su discurso conservador?
-Es que a mí no me gusta esto de “soy neutro”, tipo Suiza, porque estás colocando en igualdad de condiciones las políticas públicas ofrecidas por dos proyectos distintos, entonces estás diciendo da lo mismo cuál sale.

Me refería a que en Chile Vamos la hegemonía está en manos del conservadurismo ¿cómo convives con esas posiciones?
-A ver, yo no soy de derecha, me considero de centro, soy liberal en lo económico y en lo social. Recién leía una carta de mi amiga que es trans y miembro de Evópoli, Valentina Verbal, dijo que alguien de la comunidad LGTB sí puede votar por Chile Vamos. El tema liberal no es lo que se está discutiendo, sino políticas públicas populistas o buenas.

Estás separando dos cosas que son indisolubles.
-Evidentemente que al apoyar la candidatura de Piñera, hemos tenido que dejar de lado las discusiones valóricas y si es Presidente, seremos oposición en esas materias.

¿Qué es lo que falta para que la derecha chilena avance a hacia una derecha del siglo XXI, más moderna, y no aferrada a posturas conservadoras y poco tolerantes con la diversidad de la sociedad?
-Felizmente está Evópoli, estoy totalmente de acuerdo con esa crítica. En mi escala de valores, en torno a las libertades sociales, no tengo ninguna diferencia con las posiciones de izquierda, en ningún tema, incluso en el aborto soy más liberal que las tres causales.

¿Eres partidario del aborto libre?
-No lo llevaría a esos términos, soy partidario de respetar la decisión de la mujer porque además, mira, es una realidad. El Estado no se tiene que meter. Los antiabortistas lo único que hacen es generar una gran injusticia para las mujeres que no tienen los recursos. La que tiene plata se va fuera de Chile, la que tiene más o menos se busca una clínica privada, es de una inequidad gigante, ¡si esto es un problema de salud pública!

Pero eso no va a cambiar mientras la UDI ostente tanto poder en Chile Vamos.
-No va a cambiar en la medida que no surja una derecha más liberal, Evópoli no es así.

Ya, pero Felipe Kast se opuso incluso a las tres causales, tan liberal no es.
-Ahí tengo diferencias con Kast.

Pero insisto, ¿qué falta para que la derecha se renueve y no siga pegada en el SXIX?
-Falta que los jóvenes voten. Aquí vota el 50% del padrón y los que votan entre los 18 y los 30 años son muy pocos, si ese tramo votara, la cosa podría cambiar.

¿Y cómo encaja en ese escenario la figura de José Antonio Kast?
-Es un caso muy interesante. Él es ultraconservador, pero al mismo tiempo es ultracoherente, muy consecuente, pero diría que no es resultado de un fanático de una secta. Él es así, yo lo comparo a un comunista que es consecuente, ven el mundo de ciertos colores. Esa gente siempre va a existir, pero son pocos. Mentalmente, aunque cueste, uno tiene que ser tolerante.

¿Crees que Piñera gana, cuál es tu pronóstico?
-Te voy a contestar así: creo que Piñera puede ganar…pero también puede perder. Está muy estrecho y puede ser por menos de 100 mil votos. Va a depender mucho de la voluntad de la gente de izquierda de levantarse e ir a marcar por Guillier, porque no es un candidato atractivo. O sea, le hizo una emboscada por ser gay al juez Calvo. Si yo fuera LGTB, no votaría por Guillier.

Pero él se comprometió a avanzar en derechos con el matrimonio igualitario, Piñera se opone.
-A lo que voy es que como candidato Guillier no es bueno, yo como economista lo habría rajado y devuelto a estudiar los temas básicos. Me acuerdo haberle oído decir que los fondos de pensiones había que traerlos a Chile e invertirlos en Codelco. Ahí dije: ¡este señor no entiende nada! Eso significa concentrar riesgo en una sola empresa. Un alumno me pone eso, le pongo un uno.