“A finales de los ’80 empecé a tener contacto con diversas organizaciones de solidaridad en Centroamérica. Ahí empecé a enterarme de la situación y los conflictos que ocurrían, especialmente en Guatemala. Llegué allá por una compañera que me había llevado a El Salvador, y se supone era sólo una visita”, cuenta Jonathan Moller, fotógrafo estadounidense que,  entre 1993 y 2001, trabajó como activista de derechos humanos y retrató de manera independiente la realidad en las poblaciones maya desarraigadas durante el largo conflicto armado en Guatemala. Ahora, luego de la reciente muerte del genocida Efraín Ríos Montt a los 91 años y en medio de un juicio a puertas cerradas, acaba de inaugurar una exposición en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. “¿Por qué vamos a callar los vivos?, en 58 imágenes, se puede visitar hasta el 27 de mayo.

¿En qué momento decides comenzar a dejar registro de lo que ocurría?
-Estando allá hicimos un recorrido por varias partes, principalmente por el altiplano. Me tocó ver mucho de las poblaciones indígenas, mucha presencia de militares. Ahí se abrieron mis ojos; al ver la pobreza, las poblaciones indígenas maya, el control militar en todas las partes que pasábamos. Fue entonces cuando decidí quedarme. Hice contacto con una ONG local de derechos indígenas y me hablaron de la Comunidad de Población en Resistencia de La Sierra de Quezaltenango. Ellos me invitaron a hacer un viaje de un mes con las poblaciones. Ahí tomé mis primeras fotos, con eso empecé a pensar en la idea de quedarme. Además, tenía conocimiento del papel que jugaba mi país en la represión, genocidio y el conflicto.

¿Cómo fue el recibimiento de ustedes por parte de las comunidades?
-Muy bien. Formamos una estrecha relación con ellas. Todo surgió a raíz de los mismos llamados de las comunidades, las que pedían presencia de gente internacional con el fin de conocer sus historias, hablarles de sus derechos y evitar represión por parte de los militares.

A 18 años de este trabajo, ¿qué legado ha dejado en ti el pueblo de Guatemala?
-El sentido de comunidad, el compartir con otras personas, el sentido de solidaridad. También la fuerza, valentía y la capacidad de vivir esas atrocidades, masacres, de perder a sus seres queridos y seguir viviendo, seguir luchando por sus derechos.

¿De qué manera crees que esta exposición en el Museo de la Memoria logra iluminar esta historia reciente del pueblo guatemalteco?
Espero que dé una cara digna a las personas que aparecen en las fotografías, a las personas mayas indígenas que fueron desplazadas, asesinadas. Espero que ayude a mantener viva la memoria histórica del pueblo guatemalteco y que de una forma se sensibilice a las personas, para que estas cosas no vuelvan a ocurrir en ninguna parte del mundo.

*La exhibición se puede visitar hasta el 27 de mayo en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, ubicado en Matucana 501, metro Quinta Normal, Santiago.

Acá algunas de las fotografías