El ministro de Justicia, Hernán Larraín, participó ayer del congreso programático de la UDI en Punta de Tralca, donde emitió varios comentarios y realizó varios anuncios respecto a jueces y notarios.

Larraín, histórico militante de la UDI, señaló según recoge El Mercurio, que “queremos que el Poder Judicial pueda tener algunas modificaciones. Si ustedes miran y analizan la estructura de los jueces se van a dar cuenta que la mayoría de los jueces son de izquierda, ¿por qué? Porque en los últimos 28 años hemos tenido 4 años de gobierno de derecha y 24 de izquierda”.

La autoridad señaló que buscan hacer cambios en la materia, argumentando que “como los ministros de Justicia son los que nombran a los jueces, el resultado es 2+2. Eso es re fácil. Entonces, ¿cómo cambiamos esto? Bueno, vamos a seguir nombrando jueces, así que ahora algo netearemos”.

En este sentido agregó que “Más que eso, vamos a nombrar buenos jueces. Lo que hay que hacer es tener un mecanismo de designación de jueces público, transparente, fundado en los méritos y no en el amiguismo”.

En pleno Congreso el ministro abordó otra materia importante, “tenemos otras ideas, pero no las quiero ni mencionar porque van a molestar mucho a los notarios”, sostuvo Larraín, ahora consignado por La Tercera.

“Afortunadamente los errores del gobierno pasado nos ayudan a poner este tema en la palestra, porque cuando empezó el lío de los nombramientos, cuando nombraron en San Fernando un notario y después lo echaron para abajo y era el fiscal que había visto el caso de la Presidencia, se les armó un enredo. Porque lo que pasa con el sistema de nombramiento de notarios es que, ustedes lo saben, es la fuente del amiguismo. Los nombres los propone la Corte de Apelaciones en una terna y lo resuelve un ministro de Justicia. No he visto un sistema más discrecional” manifestó Larraín.

Más adelante y en tono distendido, Larraín sostuvo que “Claro, mandan algunos antecedentes, pero al final hay mucha discrecionalidad. Y como hay mucha discrecionalidad lo que pasa es que aquí hay mucha presión política, religiosa, de amistades para nombrar a notarios, y eso no es sano. Por lo tanto, estamos cambiando el sistema notarial, cambiando el sistema registral, haciéndolo más expedito, más moderno, más tecnológico y evitando todo lo que pueda ser la presencia física en las notarías. Dándole fuerza a la firma electrónica y estableciendo un sistema de nombramiento de notarios que sea por concurso público, transparente y fundando en el mérito. De manera de cambiar malas prácticas que se vienen acompañando por años”.