Pasado el mediodía de este viernes, el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta comunicó que acogió el recurso de reclamación presentado por la empresa Andes Iron, que finalmente revierte el rechazo al permiso ambiental del proyecto portuario-minero Dominga dictado en agosto del año pasado.

El fallo del tribunal resulta decisivo para las pretensiones de la empresa contralada por la familia Délano, ya que, además, ordena una nueva votación de parte de la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo, pero “esta vez ajustada a derecho”.

Uno de los más contentos con esta resolución es Roberto “Peluche” Dueñas, conductor de un exitoso programa radial en la Cuarta Región y reconocido defensor del proyecto.

Contactado por The Clinic, el empresario mostró su satisfacción sin tapujos: “resultaba tremendamente importante que el Tribunal acogiera este recurso y confirmara la necesidad de realizar una nueva votación para abordar el permiso ambiental del proyecto, aunque con este paso, Dominga está prácticamente aprobada”.

El aspecto más celebrado por Dueñas, precisamente, es que el fallo ordena “retrotraer el procedimiento de evaluación ambiental a la etapa posterior al Informe Consolidado de Evaluación, de manera tal que se proceda en una nueva votación – esta vez ajustada a derecho- de parte de la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Coquimbo”.

“Tenemos antecedentes de que a Seremis del gobierno de ese minuto se les presionó para cambiar su voto. Tanto fue así, que quien era el Seremi de Transporte, Óscar Pereira, dio vuelta su voto presionado el Intendente del momento, Claudio Ibáñez. Tal como lo dice el Tribunal, ese fue un proceso que no se ajustó a derecho porque fue una motivación política y no técnica de su parte. Todo fue un manoseo absolutamente interesado”, asegura Dueñas.

Respecto al daño ambiental que acusan organizaciones ecologistas, Dueñas insiste en que “cuando se le pide a 32 organizaciones que evalúen el impacto de Dominga, 31 de ellas dan su aprobación. Fueron todas menos Conaf, que habla de un daño en el fondo marino, etcétera. Entonces no se entiende la negativa de los Seremis, de no ser por la motivación política que tuvieron. Yo siempre lo he dicho: si Dominga le va a hacer daño al medio ambiente, no va, pero todos los precedentes que se tenían antes de la votación es que no lo provoca”.