Tras el trasplante de hígado al que fue sometido el músico Álvaro Henríquez en la Clínica Las Condes, el doctor Rodrigo Wolff, hepatólogo del Hospital Clínico de la Universidad Católica, entregó algunas claves para que los simples mortales caídos al litro no tengan que padecer los daños hepáticos que hoy tienen grave al líder de Los Tres.

¿Cuál es el procedimiento para trazar la lista de prioridad nacional?

Se trata de un listado único que es transversal a las instituciones públicas y privadas y que es administrada únicamente por el Instituto de Salud Pública. La priorización de pacientes se da según el nivel de gravedad y se basa según el puntaje Meld, un sistema de puntuación para medir la severidad de la enfermedad hepática crónica. Se traza desde el más grave al menos grave.

Desde febrero, el músico estaba primero en la lista. Si no era trasplantado en tres meses, el músico tenía 90% de posibilidades de morir, debido al nivel de deterioro hepático que sufría.

¿Cuánto es el tiempo de recuperación de este tipo de intervenciones?

En un paciente normal la hospitalización podría durar 10 días, hasta dos semanas. Un paciente que llega grave a la intervención podría demorar hasta un mes. La recuperación total podría llegar a darse en 3, 4 y hasta 6 meses.

Los trasplantes tienen un porcentaje importante de rechazo, en el caso del hígado, ¿cuáles son las probabilidades?

A diferencia de otros trasplantes, rechazo del trasplante hepático no es tan grave, incluso podría ser manejable con medicamentos, principalmente inmunosupresores.

¿Cuánto hay que consumir para llegar a necesitar un trasplante?

La principal causa de este tipo de intervenciones es la cirrosis por alcoholismo, el hígado graso o enfermedades virales como la Hepatitis B. La enfermedad hepática por consumo de alcohol implica un deterioro paulatino que va dando señales. Más adentrada en edad el deterioro se vuelve sistemático y puede generar lo ocurrido con Álvaro Henríquez.

¿Una persona trasplantada puede volver a consumir alcohol?

Lo ideal es que no. Finalmente una persona que llega a este nivel de deterioro implica que es alcohólico y por lo tanto tiene una enfermedad. No sólo física, sino también psicológica.

¿Algún consejo para los caídos al litro?

Evidentemente el alcohol en exceso es perjudicial para la salud. El consumo debe ser moderado.