Durante esta mañana, causó sorpresa la presencia del cardenal Francisco Javier Errázuriz en el aeropuerto de Santiago.

Quien es además arzobispo emérito de la capital, días atrás, se había automarginado de la reunión que próximamente sostendrá el Papa Francisco con una treintena de obispos pertenecientes a la Conferencia Episcopal chilena, en el marco del caso Barros.

Sin embargo, Errázuriz apareció en Pudahuel este sábado con maleta en mano y con pasaje a Roma. “Hasta ayer pensaba que no iba, pero a mi edad puedo cambiar de opinión”, explicó escuetamente la autoridad eclesiástica.

No obstante, según La Tercera, un tirón de orejas desde el Vaticano habría gatillado su cambio de opinión: Jorge Bergoglio lo habría llamado personalmente para subrayar la relevancia de su presencia en la cita.

De esta manera, a Errázuriz no le quedó otra que hacer caso al Sumo Pontífice y participar de la reunión que se celebrará entre el 15 y 17 de mayo con el máximo líder de la Iglesia Católica, donde se informarán las “conclusiones personales” del Papa “derivadas de la reciente misión especial a Chile confiada a S.E. Mons. Charles Scicluna, Arzobispo de Malta, y al Rev.do Jordi Bertomeu, de la Congregación para la Doctrina de la Fe”.