El sacerdote Fernando Karadima, a quien la Justicia vaticana suspendió de por vida en 2010 tras desvelarse que abusó sexualmente de niños y jóvenes cuando dirigía la parroquia de El Bosque, fue trasladado hoy a la clínica UC tras un “profuso y anormal sangrado nasal”.

Desde el recinto médico informaron que el cura ingresó al servicio de urgencia la mañana de este lunes con un cuadro de epistaxis (sangrado nasal).

Añadió el informe del centro médico que después de ser evaluado por un equipo médico “recibió tratamiento asociado a ese diagnóstico, se indicó manejo ambulatorio y fue dado de alta”.

La emergencia de este lunes ocurre a horas de que el obispado chileno enfrente al papa Francisco en Roma, tras una investigación que el pontífice llevó a cabo sobre abusos sexuales en Chile, en la que recibió a tres de las principales víctimas de Karadima: James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo.

Karadima fue condenado en 2011 por la Justicia canónica a una vida de reclusión y penitencia por estos hechos, por los que es acusado de encubrir el obispo de Osorno, Juan Barros.

En su viaje a Chile del pasado enero, el papa Francisco defendió a Barros, pero a su llegada al Vaticano ordenó una investigación al obispo maltés Charles Scicluna, tras la cual dijo que había sido “mal informado”.

Después pidió perdón a todas las víctimas y convocó a Cruz, Murillo y Hamilton al Vaticano para poder hablar con ellos en privado.