Los obispos chilenos, los tres representantes de la Conferencia Episcopal, Santiago Silva, Fernando Ramos y  Juan Ignacio González fueron literalmente sorprendidos -a juzgar por sus caras- cuando esta tarde, mientras hablaban de la reunión sostenida la semana anterior con el Papa Francisco, les consultaban por la cita agendada por el jefe de la iglesia católica con cinco curas víctimas de Fernando Karadima.

“Nos acabamos de enterar ahora (…) y nos parece muy bien que nos reciba”, decían.

Tal como informó la Santa Sede “se trata de cinco sacerdotes que han sido víctimas de abusos de poder, de conciencia y sexuales. Junto a ellos habrá también dos sacerdotes que han asistido a las víctimas en su recorrido jurídico y espiritual, y dos laicos implicados en este sufrimiento. Todos serán huéspedes del Santo Padre en Casa Santa Marta”.

La cita tendrá lugar en Roma entre los días 1 y 3 de junio próximos.

“Con este nuevo encuentro, programado hace un mes, el Papa Francisco quiere mostrar su cercanía a los sacerdotes abusados, acompañarles en su dolor y escuchar su valioso parecer para mejorar las actuales medidas preventivas y de lucha contra los abusos en la Iglesia”, se lee en el comunicado del Vaticano.

Además de lo que no sabían, lo que sí afirmaron tener conocimiento los obispos es que por lo pronto todos siguen en sus cargos. Esto después de poner a disposición de Francisco la conducción de sus respectivas diócesis.

Así, será el Papa quien decida si alguno de ellos deberá dejar sus funciones pastorales.