Los presbíteros Eugenio de la Fuente Lora, Alejandro Vial Amunátegui, Franciso Javier Astaburuaga Ossa, Javier Barros Bascuñán, y Sergio Cobo Montalva, serán recibidos entre el 1 y 3 de junio por el Papa en Roma. Todos, al igual que dos laicos y otros dos religiosos, fueron de algún modo víctimas de Fernando Karadima. Si bien esta mañana, al ofrecer un punto de prensa, declinaron ahondar en lo que contarán al Sumo Pontífice, ya hay testimonios entregados ante la justicia.

“El padre Karadima tenía gestos con los jóvenes que íbamos a la parroquia, como, por ejemplo, tocar los genitales. Y a veces, al acercarse para dar un beso, como se haría con un padre, él acaba la lengua y se la pasaba por la mejilla. Y también había un vocabulario ambiguo,  como de contenido sexual latente o implícito, como la palabra cueto”, decía De La Fuente al fiscal Xavier Armendáriz en 2010, recoge La Segunda.

A su vez, Cobo Montalva declaraba ante la ministra Jessica González y la resolución determinaba que “en el comedor vio y sufrió tocaciones, toquecitos a la pasada y también al saludar, con relativa frecuencia”.

“A los 22 años, en una oportunidad que se despedía del padre y en presencia de otra persona, Karadima lo tomó de los hombros y le dio un beso directo en la boca”, agregaba el fallo.

Otro testimonio es de Javier Barros Bascuñán. “Nos abrimos los dos. El me contó que tenía la sospecha que el padre era homosexual, lo había visto en actitudes ambiguas, había visto tocaciones en los genitales, abrazos y besos indebidos”, cuenta el sacerdote Francisco Walter en el libro “Los secretos del imperio de Karadima” respecto de sus conversaciones con Barros Bascuñán.