Durante la jornada de este jueves se interpuso una querella contra todos quienes resulten responsables del del delito de lesiones graves tras el ataque físico sufrido por una ciudadana haitiana y su bebé en Cerro Navia, en marzo de este año.

El abogado que representa a la familia, Glenn Márquez, sostuvo que el objetivo de esta acción judicial busca “generar jurisprudencia respecto a que actos de discriminación son agravantes para cualquier otro delito ordinario”.

Por su lado, el jurista anunció otra demanda bajo la Ley Zamudio contra tres personas y Carabineros por su nula ayuda en el momento en que ocurrían los hechos.

En tanto, la comunidad haitiana pidió avanzar en una ley contra la incitación al odio.

De acuerdo al relato de la mujer agredida en ese entonces, se pudo conocer que “dos personas, un joven y una niña, sin preguntarme cómo fue la cosa y nada, vinieron a pegarme. El joven me sacó la mano en el coche y tiró el coche con mi hija ahí, mi hija se cayó junto con el coche”.

Agregó que “fui a recoger a mi hija y la señora sale con la manguera de agua y me pegaba y el joven me dice: ‘sale de ahí, o sino te voy a matar, a ti y a tu hija’. Le dije, no nos puedes matar porque no vengo a robar sus cosas. Entonces me empujó con la guagua y pedí auxilio”.

En otros pasajes, precisó que “ningún vecino salió, tuve que correr porque el joven venía con un palo grande para pegarle a mi hija. Entonces fui corriendo a buscar ayuda y nadie me ayudó. Un auto que pasó por ahí tampoco me ayudó”.

Sólo un ecuatoriano le prestó su celular para llamar a Carabineros, quienes, de acuerdo a la versión de la mujer- le cortaron en tres oportunidades al saber que ella poseía nacionalidad haitiana.

“Tuve que llamar tres veces y me hicieron lo mismo. Por eso contacté a los pastores de mi iglesia quienes vinieron a ayudarme”, apuntó ese día.

“Estoy preocupada por mi guagua porque casi la mataron, eso me da más pena, la botaron como un peluche. Es algo que nunca me pasó, hoy lo que me pasó me duele mucho por mi hija, no puedo defenderme sola y nadie me ayudó”, cerró aquella vez.