El titular de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, Mario Farren, aseguró ante una comisión del Senado que no se acercó al Banco de Chile en medio del ataque cibernético que sufrió la entidad por un impresentable miedo a “estorbar”.

Así lo señala una nota del Diario Financiero, que indica que la autoridad en su primera aparición pública se enfrentó a los parlamentarios debido a una serie de cuestionamientos por el rol del SBIF.

El regulador aseguró que si bien no se ha afectado el patrimonio de los ahorrantes, “se encuentra en proceso de investigación si hubo afectación de cuentas propias”.

En la nota se señala que el banco controlado por la familia Luksic aún no ha superado totalmente el incidente informático, según lo expresado por el propio Farren.

El mandamás del ente supervisor dijo a los senadores que recién este lunes un equipo de su entidad se instaló en el Banco de Chile para monitorear el hecho, y que no se hizo antes ya que la SBIF no habría querido “estorbar” en la búsqueda de la solución por parte de la entidad privada.

Fue ahí cuando Farren fue cuestionado por Felipe Harboe por la tardanza en la intervención, postura a la que se sumó Ximena Rincón, quien le dijo a la autoridad que es su deber “estorbar lo más posible” al banco con la misión de cuidar la estabilidad financiera de Chile. Farren replicó que no se instalaron en el banco el día del fallo ya que no habían “valores suficientes” que justificaran una acción de ese tipo.

En una de sus intervenciones, Felipe Harboe replicó que “Yo no puedo entender que una autoridad pública cualquiera sea, de cualquier gobierno, termine siendo un vocero de lo que dice un banco, o de lo que dice el retail, lo que sea, me da lo mismo”.