Uno de los giros en la vida de Constanza Schönhaut comenzó a gestarse cuando, a los 19 años, se vio en medio de una balacera. Ese año, ella y su grupo de acción social universitario –Usocial- se encontraban presentando una obra de teatro en La Pintana, cuando un enfrentamiento entre dos bandas obligó a los asistentes a huir y a los organizadores a lanzarse al suelo.

“Me llamó la atención como las mujeres agarraron a los cabros chicos y salieron corriendo. Daba la sensación de que era una realidad constante”, dice del episodio que comenzó a alejarla del trabajo voluntario y acercarse a “la acción política”.

¿Habías tenido contactos con esa clase de realidades previamente? ¿En tu etapa escolar quizás?
-Viví siempre en Las Condes, pero en el límite con las poblaciones de la comuna. Estudié en un municipal que, aunque tenía plata, recibía a los cabros de las poblaciones y a los hijos de gente acomodada que habían perdido la pega, por ejemplo. En un lugar así se notan mucho las diferencias de clase. Tú cruzabas una calle y había casas gigantescas con piscina y tres autos, versus hogares muy humildes donde no había plata.
— Creo que de chica siempre viví las contradicciones de nuestra sociedad—, afirma.

En enero de 2017, Constanza Schönhaut se transformó en la primera secretaria general del Movimiento Autonomista, organización política que cuenta con tres diputados –Boric, Winter e Ibáñez- y la alcaldía ciudadana de Valparaíso, entre otros cargos de representación popular.

El inicio no fue fácil. Apenas a 12 horas de haber asumido, Schönhaut tuvo su primer estreno mediático: anunciar a la candidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez. Hoy, a pocas semanas de lo que debería ser el fin de su mandato, la joven abogada de la Universidad de Chile ocupa parte de su tiempo jugando como mediocampista en el equipo que comparte con algunos de los militantes del MA, como el diputado Gabriel Boric.

¿Es cierta la fama de tronco de Gabriel?
-Juega cada vez mejor, ja ja. Es un defensa fuerte, pero un poquito hachero. Algo que siempre es necesario.

El ojo en Manuel Guerra
Esta semana, y sin el respaldo de los parlamentarios de Revolución Democrática y el Partido Liberal, miembros del Frente Amplio ingresaron una solicitud de destitución en contra del Fiscal Nacional Jorge Abbott. La petición –revisada por el abogado Mauricio Daza- será evaluada por la Corte Suprema y ha sido criticada por quienes afirman que no cuenta con antecedentes jurídicos de peso para que sea admitida.

Algunas organizaciones del Frente Amplio se restaron de apoyar la solicitud de destitución de Abbott. ¿Por qué asumir este riesgo?
-En política nunca hay garantías. Todo lo que uno hace en política es un riesgo. Si uno dejara de actuar ante la eventualidad de “perder”, pasaría inmovilizado. Siempre hay posibilidades de que las cosas no salgan como uno quiere.

¿Creen que hay suficientes antecedentes para que Abbott sea destituido?
-Se ha demostrado en los últimos años que en Chile sí hay corrupción. Expresada de maneras menos burdas que con maletines llenos de plata o armas enterradas en un convento –como en Argentina-, pero sí ha habido una vinculación evidente entre las élites económicas y las políticas, que han ido definiendo la sociedad a base de los intereses de unos pocos.

¿Hay corrupción en la Fiscalía?
-Cuando el jefe del ente persecutor decide darle privilegios a la clase política –porque así lo expresó en su discurso de la cuenta pública- a costa de “acotar” o promover el cierre rapidito de los casos que involucran actos de corrupción, creo que eso abre la puerta a naturalizar la impunidad en Chile. Ello vulnera el principio de igualdad ante la ley.

¿Cuántas chilenas y chilenos que son bajados del Transantiago por evadir tienen la posibilidad de hablar con el Fiscal Nacional para acotar o cerrar sus casos? Eso es impunidad.

En tu opinión, que un aspirante a Fiscal Nacional se reúna con senadores que votarán su puesto ¿es corrupción?
-Es una conducta antidemocrática. Será la Corte Suprema la que se pronunciará respecto a ella(s).

¿Por qué Abbott y no Manuel Guerra, fiscal que llevó a término el caso Penta?
-Creo que el fiscal Guerra tiene una responsabilidad importante en lo que pasó. Actuó de manera directa en la recalificación de los hechos y en la modificación de ellos. Sin embargo, creemos que pedir su destitución sería cortar por el hilo más delgado. No descartamos tomar medidas respecto a Guerra, pero lo que aquí hay es una “dirección” nacional que orienta a las fiscalías a tomar cierta posición. El problema, creemos, debe ser cortado de raíz.

Machismo, academia y Paula Vial
¿Cómo fue ser militante y estudiante de una facultad que ha sido catalogada como “machista”?
-Pienso que la facultad de Derecho en la Chile es súper machista. Los grandes referentes que aparecen en los bustos y los cuadros son en su abrumadora mayoría hombres, así también el número de académicos. Además, es un espacio donde se produce una asimetría muy grande entre alumno y profesor, algo que se refleja tanto en la sala de clases como en las asambleas.

¿Por qué en las asambleas?
-Son cosas que se siguen denunciando. Las organizaciones políticas mantenían una división sexual del trabajo: las mujeres tomaban actas y los hombres hacían las vocerías, por ejemplo. Si se armaban listas en el centro de estudiantes y le tocaba liderar a una mujer, siempre se le buscaba hacer un contrapeso masculino. Porque “había” que hacerlo así.

¿A ti tocó postular y que te pasara eso?
-Me tocó postular y me fue bastante mal. Pero sí, me lo dijeron.

Se ha criticado a la abogada Paula Vial –autodeclarada feminista- por defender a Nicolás López. ¿Qué piensas de su caso?
-Creo que aquí se cruzan dos cosas: una es la ética profesional -que es una discusión abierta- y el que a veces, en el nombre del feminismo, se justifica cualquier cosa. Y eso no sólo con el feminismo, también ocurre con la gratuidad, cuando se optó por mantener el sistema de becas. O en el nombre del socialismo, sobre el cual se ha sostenido el modelo neoliberal en Chile.

En su entrevista con La Tercera, Vial habló de “denuncias falsas”
-Uno de los ejes centrales que ha instalado la Ola Feminista es, primero, creernos. Apoyarnos entre mujeres. Cuando se parte de la base de “yo soy feminista, pero no te creo”, uno dice, chuta, algo mal hay ahí. Pienso que quien se sienta feminista tiene que ser capaz de demostrarlo. En el nombre del feminismo no se puede defender cualquier cosa.

Hace poco Jacqueline van Rysselberghe declaró que la UDI era un partido feminista.
-Es un ejemplo más de lo mismo. Un partido no se puede declarar feminista y estar en contra del aborto, o no tener protocolos para frenar el acoso interno, o haber estado en contra de la píldora del día después y la ley de divorcio. ¡De divorcio! Hoy, para muchos el decirse feminista ya es ganar, pero no po. El feminismo tiene contenidos, y hay que defenderlos en todos lados.

Convergencia y relación con RD.
Para este segundo semestre está agendado el publicitado congreso de Convergencia, instancia en la que cuatro agrupaciones del FA –Nueva Democracia, Izquierda Libertaria, Socialismo y Libertad- decidirán si se agruparán en un nuevo referente.

El mandato de Constanza, además, debería durar hasta dicha instancia.

¿Cuáles son tus expectativas de la Convergencia?
-Lograr constituir una organización unitaria, con unidad política más que ideológica. Mis expectativas es que vayamos a disputar con fuerza los gobiernos locales en las próximas municipales, y que nos vayamos preparando para ser gobierno como Frente Amplio el 2022.

Esta nueva organización, ¿llevará el nombre del MA?
-Nuestra idea es fundar una nueva fuerza. El nombre debe ser expresivo de la síntesis final.

¿Les genera temor unirse con organizaciones que han tenido conflictos entre sí, como IL y Sol?
-La convergencia es una apuesta que nos exige el momento político. En este Congreso, puede ser que los que entremos no seamos los mismos que vamos a salir. Pero pienso que eso no debe verse como un “fracaso”, sino como parte de un proceso que va a ser difícil.

¿Este proceso busca sumar músculo para eventuales nuevas disputas con RD?
-Yo no veo a ninguna de las agrupaciones del FA como adversarios. Nuestro adversario político es la derecha. Somos fuerzas complementarias de un proyecto político que aspira a ser mayoría, y por lo tanto no tienen que ser todos iguales.

¿Se descongelaron las relaciones con RD?
-Sí, estamos en un proceso de diálogo más profundo que vamos a llevar a cabo en las próximas semanas.

Personalmente ¿un Frente Amplio con o sin Partido Socialista?
-Creo que lo primero que hay que asumir es que están todas las fuerzas en mutación y en proceso de repensarse. Como FA – y en particular como MA- estamos expectantes de las reflexiones que van a sacar los partidos de la ex Nueva Mayoría. Todos. La DC, el PS, el PPD y el PC. Son fuerzas que se declaran de centro izquierda, de la cual somos muy críticos, pero que están en un proceso de reflexión que será relevante para los diálogos futuros.

Por último, ¿crees que Beatriz Sánchez debe ser la candidata presidencial para 2022?
-Espero que para 2022 tengamos muchos presidenciables. Esa es mi vocación.