Profesor Rossa

El insigne vecino de Lastarria y allegado en la casa del tío Valentín es el más firme candidato para el ministerio de educación.

Tener a un comediante aficionado en el cargo no ha dado los resultados esperados. Si es así, ¿por qué mejor no tener un comediante de verdad, de oficio y lata experiencia? Y además con conocimiento de pedagogía, lo más importante, un enorme gesto para el cada vez más chúcaro Colegio de profesores. Más aún, comparte plenamente los valores del bloque: es partidario de reprimir a los estudiantes con militares en la calle. ¿Qué mejor?

Doctora Polo

¿Para qué poner a un profesor en el cargo? Eso es para los países con irresponsables gobiernos populistas. Mejor, pongámos a un tecnócrata. No; mejor, alguien del espectáculo. “Edúquese lo que más pueda” es parte de su lema, con el cual cierra cada programa. Ahora será ella quien nos eduque, a punta de martillazos en la cabeza.

Mauricio Viñambres, edil de Quilpué

Retornando a la política de los acuerdos transversales, su decidida actitud pedagógica para con los menores de edad podría ser clave con vistas a reinstaurar la disciplina y el respeto por el principio de autoridad en los colegios, y de paso afianzando un gobierno de consenso para asegurar la estabilidad democrática.

Mariana Aylwin

En la misma línea anterior, la ministra que ya tiene experiencia en crisis, sobre todo cuando se trata de pases escolares, es la que mejor calce ideológico tiene. Completamente en sintonía con su antecesor, sobre todo en la parte donde el Estado no pone ni un solo peso más para la educación, su nombramiento será el mejor gesto al movimiento feminista: poner una mujer en el cargo y calmar las aguas. Por que lo importante es poner una mujer en el cargo, da lo mismo cuáles sean sus ideas. “¿No se trataba de eso lo que pedían en las calles?”, dicen fuentes del gobierno.

Axel Kaiser

Niño símbolo de la Fundación para el progreso, demostrando que para el gobierno los cambios son siempre y solo estéticos. Famosa parodia laxa de los postulados liberales libertarios, nos promete tiempos llenos de risas y preguntas inaceptables. Importará el sistema de educación de Singapur o Malasia, aún no se decide. Es que allá no hay mano, perro.