Este viernes, los 193 Estados miembros de la ONU aprobaron oficialmente el nombramiento de Michelle Bachelet como la nueva alta comisionada de Derechos Humanos.

La expresidenta de Chile será el reemplazo de jordano Zeid Ra’ad Al Hussein, conocido por ser un acérrimo crítico del Presidente de Estados Unidos,  Donald Trump.

Por aclamación, la Asamblea General respaldó a Bachelet, que había sido nominada esta semana por el jefe de la organización, António Guterres, tras consultas con los grupos regionales.

Bachelet asumirá el cargo a partir del próximo 1 de septiembre por un periodo de cuatro años.

Todos los grupos regionales de Naciones Unidas celebraron hoy el nombramiento y destacaron la gran experiencia internacional de Bachelet y su compromiso con los derechos humanos, en especial la defensa de las mujeres.

En el cargo, se pondrá al frente de la amplia estructura de derechos humanos de Naciones Unidas, con sede principal en la ciudad suiza de Ginebra. Desde allí, Bachelet será la principal responsable de denunciar los abusos más graves y de trabajar con los Gobiernos para mejorar la protección de los derechos humanos alrededor del mundo.

Este nombramiento es considerado como uno de los más complejos dentro de la ONU y sus titulares han sido a menudo blanco habitual de las críticas y presiones de líderes internacionales.

Con este nombramiento, la expresidenta regresa a Naciones Unidas, donde fue entre 2010 y 2013 la primera directora ejecutiva de ONU Mujeres.