“Ocurrió en el zoológico un día soleado, que papá llevó a Tete a un paseo de sábado. Al poco andar le pareció algo extraño que, en un zoológico de semejante tamaño, no había elefantes, no había gorilas, no estaban las focas nadando en filas, no había monos, no había culebras, no había jirafas, ni llamas, ni cebras. Entonces Tete dedujo, con escalofrío, que el zoológico, quizás, estaba vacío”.

¿Por qué un economista tan destacado, que en general se ha desenvuelto en temas más bien áridos decide hacer un libro en rima para niños?
Lo primero es que yo siempre he tenido un interés en la literatura, lo segundo es que desde que tengo hijos he tenido interés por la literatura infantil ilustrada, tengo la costumbre de leerles habitualmente y he ido acumulando en el tiempo una nutrida biblioteca de libros ilustrados. En mi casa practico el ritual, que no siempre cumplo (como pasa con todos los rituales) de leer tres libros ilustrados a los niños chicos cada noche. Forma parte de mi filosofía de crianza y educativa. Creo que los libros para niños y los libros ilustrados son un género mucho más importante que el trato que reciben.

Por ende, si bien entiendo que lejos se pueda ver algo raro, en realidad para mí expresa una parte importante de mi vida. Yo no lo siento como algo tan raro. Pero entiendo que se vea así.

Hace mucho tiempo que escribo y hace bastante tiempo que tengo el proyecto de escribir un libro ilustrado para niños. Mi objetivo siempre fue hacer un libro que ayude a discutir con ellos las complejidades de la vida social y económica contemporánea. Esto es, en sentido estricto, hacer un libro de educación cívica.

Una de las razones es que lo poco que he encontrado de educación cívica para niños en libros ilustrados, no me satisface. No tanto por los contenidos sino por el arte. Este libro pretende, tanto en la calidad de la rima, como en la calidad de las ilustraciones ser atractivo e interesante también desde el punto de vista estético. La historia busca entregar un mensaje y una enseñanza, que al final rescata una cierta sobriedad, luminosidad y generosidad a quienes actúan en público. Lo que se busca con la estética y la rima es comunicar y representar también esa sobriedad, luminosidad y generosidad. Los lectores serán los jueces que determinarán si esto fue bien logrado o no.

¿Por qué ahora, saliendo de ser Presidente de Codelco?
La experiencia de haber presidido Codelco fue un privilegio y una oportunidad que, no puedo negar, fue muy positiva de vista profesional. Sin embargo, como es de público conocimiento, ocurrieron algunas cosas que involucraron a mi familia y en particular a mis hijos que fueron muy difíciles de manejar. Estoy muy orgulloso de la forma en que lo enfrentamos junto a mi señora y compañera Patricia, pero me enorgullece mucho más la madurez, generosidad y fortaleza de mis hijos.

Como tenía esta inquietud por los libros ilustrados hace tanto tiempo y el ritual de lectura de ellos era tan importante en mi relación con mis hijos, decidí hacerles este regalo a ellos. El proyecto es escribir un libro en rima para cada uno de ellos que aborde diferentes temas públicos, económicos y sociales. Cada libro tendría como personaje a un niño que lleva el nombre de uno de mis cuatro hijos. El primero es “Tete” que es el apodo que tenía mi hijo mayor cuando más chico. El segundo libro que tiene como protagonista a “Pelusa” ya está prácticamente listo y trata el problema de la inmigración y la posverdad en el periodismo. El tercero tiene la rima avanzada y así vamos. Ojalá tenga aceptación el primer libro, para que la editorial me dé la oportunidad de publicar los que siguen.

El libro es como una fábula sobre la política en que aparecen el conflicto, la economía, la rabia y la corrupción y también el diálogo y la democracia. ¿Intenta ser una fábula?
Efectivamente en este libro se busca presentar el conflicto político que rodea a los niños. Hay, por ejemplo, en la huelga, un sindicalista bueno (un zorro culpeo) y un sindicalista malo (un mono). El personaje más corrupto es el que acusa a todos de corrupciones (no sé si suena conocido). Hay una economista que es una chinchilla, una niña enojada que representa a la ciudadanía y un león que representa a la élite perpleja. Y el rol del niño es enfrentar este conflicto e intentar resolverlo. Algo hay de fábula, sin duda.

Supongo que todo libro para niños intenta ser una fábula, intenta entregar de una manera entretenida, lúdica y accesible una enseñanza. Pero este libro intenta, también, presentar preguntas y dudas. Esto porque la realidad que vivimos es cada vez más compleja, vivimos en la era de la complejidad y estamos criando niños para habitar esa complejidad. Necesitamos hacerlos entender que no viven en mundo de blancos y negros, buenos y malos, sino de grises; puntos de vista diferentes, intereses contrapuestos, racionalidad y emoción mezcladas. Necesitamos criarlos para que se entiendan a sí mismos como ciudadanos que contribuyen a resolver los nudos que esa realidad compleja presenta e intentar sacar cosas buenas de ello. Para mí, entre otras cosas, este debiera ser el mensaje central de la educación cívica contemporánea. Este libro intenta ser un instrumento para la educación cívica que se puede hacer en una sala de clases, pero también (y quizá mucho más crucialmente) para la educación cívica que se hace en un sillón de la biblioteca del hogar o en la cama en piyama.

¿Por qué la rima?
Siempre he sentido que la mejor literatura infantil es en rima. La razón es que, cuando funciona bien, la rima se vuelve como un canto que los niños y niñas aprenden y repiten. Eso permite, entre otras cosas, que el libro sea entretenido de repetir… porqué a las niñas y niños les gustan las cosas que “se saben”… las sienten como propias… es lo mismo que pasa cuando uno reza. Hay una satisfacción gigantesca en las rimas que uno se sabe. Es un recurso pedagógico esencial de la literatura infantil.

Además, siempre me ha salido fácil la rima. Me gustan los poetas que riman, me gusta Nicolás Guillén, Rafael Pombo y León de Greiff y en inglés tendría que mencionar a Henry Wadswrorth quizás. Siento que este libro tenía que ser en rima y en una rima juguetona, libre… en fin, infantil.

Se podría leer en la historia una crítica bien fuerte a la clase política y la situación, en general, de la política actual. ¿Esa es la intención?
Sí, esa es la intención. Pero también busca proponer un camino de redención. Mi paso por la política me dejó con una visión muy crítica de la forma en que se comportan muchos actores públicos. No soy, ni nunca he sido, una persona cándida y he leído suficiente historia para saber el rol que juega la pequeñez humana en la política. Pero, lamentablemente, tengo que decir que mi visión empeoró. Veo que está triunfando este aspecto, no es casualidad lo que vemos en Estados Unidos. Al mismo tiempo creo que hay muchos, una mayoría de personas muy valiosas y honestas que se encuentran a sí mismos atrapados en una actividad que se ha ido deteriorando en sus niveles de integridad, generosidad y sentido de justicia, pero particularmente en su capacidad de poner límites al oportunismo. Son personas que se sienten llamadas a liderar, pero que no se atreven o sienten que no logran ganarle a esta ola de oscuridad. Mi intención es hacer un llamado, también y un aporte, como ciudadano. En esto me representa la clásica frase del pensador whig (o liberal-conservador) británico Edmund Burke: “lo único que se necesita para que triunfe el mal es que las personas buenas no hagan nada”, yo diría hoy que “lo único que se necesita para que siga triunfando el conflicto, la mediocridad, sinvergüenzura y oportunismo, es que los ciudadanos y ciudadanas comunes y corrientes no hagan nada.” Este libro pretende aportar con una herramienta.

Ficha técnica:

Tete y Leonel en la huelga de los animales

Óscar Landerretche

Editorial: Planetalector

Temática: Infantil

Colección: Planeta azul

Número de páginas: 54