Política
9 de Agosto de 2025“Ruptura grave”: Organización que agrupa a los partidos democratacristianos de Latinoamérica suspende a la DC chilena por su apoyo a Jeannette Jara
El Comité Directivo de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) acordó suspender de manera temporal a la colectividad ahora presidida por Francisco Huenchumilla, hasta las próximas presidenciales de nuestro país. En su argumentación, la ODCA acusó "incumplimiento de los principios fundamentales del humanismo cristiano", junto con manifestar que "el Partido Comunista de Chile tiene afinidades ideológicas con regímenes autoritarios responsables de violaciones a los derechos humanos, como los de Venezuela, Cuba y Nicaragua".
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La Democracia Cristiana de Chile fue suspendida de manera temporal de la ODCA, agrupación que reúne a los partidos democratacristianos, a raíz del apoyo que la falange nacional le entregó a la candidatura presidencial de Jeannette Jara (PC).
En una reunión que se llevó a cabo este viernes 8 de agosto, el Comité Directivo de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), determinó suspender de manera temporal los derechos de la DC chilena como miembro titular de la organización, argumentando “incumplimiento de los principios fundamentales del humanismo cristiano”.
En el documento de la resolución, la entidad presidida por la mexicana Mariana Gómez del Campo estableció que sus fundamentos están “en los principios del humanismo cristiano, que exigen el respeto absoluto a la democracia, los derechos humanos, la libertad individual, el pluralismo político y el rechazo categórico a cualquier forma de autoritarismo”.
De dicho modo, la ODCA estableció que “la decisión del Partido Demócrata Cristiano de Chile (PDC) de respaldar la candidatura presidencial del Partido Comunista de Chile representa una ruptura grave con los principios fundacionales de nuestra organización. El Partido Comunista de Chile tiene afinidades ideológicas con regímenes autoritarios responsables de violaciones a los derechos humanos, como los de Venezuela, Cuba y Nicaragua”.
Asimismo, la organización que entre 2015 y 2022 fue presidida por el chileno Juan Carlos Latorre, planteó en su resolución que “este respaldo no solo contradice el legado histórico del Humanismo Cristiano en Chile, sino que además socava la credibilidad internacional de la ODCA como defensora de la democracia y los valores republicanos”.
En virtud de lo ya mencionado, la Comité Directivo de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA) acordó “suspender de manera temporal de sus derechos como partido titular al Partido Demócrata Cristiano de Chile en todos los órganos de la ODCA, hasta la celebración de las próximas elecciones presidenciales en Chile, como medida necesaria para preservar la integridad ética y política de la organización”.
“Esta decisión se toma en virtud del apoyo explícito del PDC a una candidatura incongruente con los principios humanistas cristianos y democráticos que la ODCA representa, y como señal clara de rechazo a toda forma de alianza con proyectos políticos que legitimen o promuevan prácticas autoritarias en América Latina y El Caribe”, añadió.
Los cuestionamientos de la Internacional Demócrata de Centro a la DC chilena
Cabe recordar que a fines de junio, pocos días después de que la Democracia Cristiana de Chile oficializara su apoyo a la candidatura presidencial de Jeannette Jara, la Internacional Demócrata de Centro (IDC-CDI), organización global que agrupa a los los partidos políticos democratacristianos y socialcristianos, emitió un duro comunicado cuestionando la postura que tomó la falange nacional.
“Desde la IDC-CDI, queremos dejar claro que el verdadero humanismo cristiano no pacta con visiones autoritarias, porque entiende que ninguna justicia puede sostenerse si niega la libertad; que ningún proyecto social es legítimo si anula a la persona; y que ninguna mayoría justifica traicionar lo esencial”, fue parte de lo que se planteó en el citado escrito.
En el mismo documento, también se manifestó lo siguiente: “Chile necesita hoy más que nunca una alternativa democrática, eficiente y ética. Una opción política que enfrente con decisión las ideas del comunismo y que al mismo tiempo brinde soluciones concretas a los desafíos que afectan a millones de chilenos: la inseguridad, el estancamiento económico, la pérdida de confianza en las instituciones y la fragmentación social. Y esa alternativa debe construirse desde nuestros valores, sin extremos, con equipos preparados, con sentido de futuro, y con experiencia para gobernar”.



