De todas las interrupciones que tuvo el discurso de Piñera en su segunda cuenta pública al país, hubo una que irritó a varios en el Partido Socialista.

Pocos minutos antes de terminar su alocución y mientras rendía homenaje al fundador de la UDI Jaime Guzmán, quien según él fue “el único senador asesinado” del Congreso, el diputado PS Alfonso de Urresti lo interpeló recordándole el caso de Carlos Lorca, parlamentario de ese partido detenido desaparecido desde 1975 y cuya causa se encuentra abierta hasta el día de hoy.

Ante el grito de De Urresti, Piñera exclamó su admiración hacia el dirigente socialista y afirmó que lo había conocido.

La mención a Lorca, quien es recordado hasta hoy como uno de los mentores de Bachelet, generó una serie de cuestionamientos hacia Piñera. Según una fuente del PS, el timonel socialista Osvaldo Andrade conversó con De Urresti y le sugirió que emplazara al mandatario a decir dónde y en qué circunstancias lo había conocido.

De Urresti, explicó a The Clinic Online, que la respuesta de Piñera es “oportunista”: “Si lo hubiera conocido bien como él señaló, debiera hacer las gestiones para procurar la investigación en la causa que se encuentra abierta (…) Me parece muy oportunista la respuesta. Que yo sepa, he consultado con gente que fue contemporánea de Carlos y no me cuadra”.

El senador PS y ex presidente de la tienda, Camilo Escalona, también duda sobre los dichos de Piñera: “Por lo que yo conozco no, no lo puedo aseverar en un 100%. Piñera estaba fuera de Chile cuando Carlos fue elegido diputado, así que no hay ningún antecedente que pueda confirmar que coincidieron”.

Piñericosas

Carlos Lorca estudió medicina en la Universidad de Chile, fue Secretario General de las Juventudes Socialistas y asumió como diputado por Valdivia en mayo de 1973, a la edad de 29 años. Piñera, que estudió en la Universidad Católica, tenía 24 años en 1973 y se encontraba estudiando en Harvard. En 1975, año en que Lorca fue detenido, a Piñera aún le faltaba un año para volver a Chile.

Según Juan Azócar, autor de la biografía de Carlos Lorca, es muy poco probable que Piñera y él se conocieran: “Yo creo que probablemente no tenían ningún campo de coincidencia ambos personajes. El diputado Lorca era un diputado joven de la Unidad Popular y no sé en qué historia estaba francamente Piñera en esa época, pero no creo que hayan coincidido”.

Juan Azócar entrega otro antecedente: “Por su homenaje a parlamentarios ausentes en el discurso de hoy día me pareció que no lo conocía, si no, lo hubiese mencionado mínimamente”.

Para de Urresti, el olvido de Piñera del caso Lorca fue una falta de respeto, considerando que es detenido desaparecido y que en el Congreso hay una sala con su nombre.

Pero esta nueva “piñericosa” no debería llamar la atención. En el libro “Piñera: Historia de un ascenso” se dice que la impulsividad le ha pasado la cuenta muchas veces al mandatario. Incluso el mismo Piñera lo asume: “Reconozco que soy un poco impaciente, arrebatado e incluso avasallador, y a veces uno no tiene el suficiente cuidado por los que están en el camino”.

En la presentación del libro, el sociólogo Eugenio Tironi, al referirse a las manías de Piñera, habló sobre “reinventar su propia historia. Héctor Abad Faciolince denomina ‘confabulación de la memoria’ ese trastorno que lleva a la ‘aparición de recuerdos de experiencias que en realidad nunca han tenido lugar’. Sebastián Piñera padece de algo de esto. Es tal su necesidad de presentarse a sí mismo como el más rápido, el más inteligente, el más desprendido, que se ve obligado a acomodar los hechos a ese relato, y emplearlo luego para sus fines”.