Que me disculpen aquellos hasta la tusa con la cobertura mediática del traspaso de Alexis Sánchez al Barcelona FC. En lo personal, lo encuentro una maravilla. De las mejores y más esperanzadoras noticias del año. Así de categórico. Lo anterior, sin embargo, no me impide reconocer que modificar la pauta de “Informe Especial” fue un completo despropósito de TVN. Sobretodo porque más allá de profundizar en las implicancias sociales o políticas (si, leyó bien, políticas) de la llegada de AS9 al cuadro catalán, lo del lunes no pasó de ser un mediocre larga duración de “Zoom Deportivo”. Y sin el Sapo Livingstone dando lecciones de sobriedad a Solabarrieta, convengamos ningún brillo. Fea caída la de Santiago Pavlovic y su equipo periodístico. Una más de varias en el último tiempo, exceptuando –nobleza obliga – el memorable reportaje de Patricia Venegas sobre Dichato, una verdadera clase magistral de periodismo entre tanta desinformación y tontera reinante en el Canal de (casi) Todos.

Y es que lo acontecido con el niño futbolista nos ofrece y en bandeja un verdadero campo abierto a la hora del abordaje periodístico. Inclusive para diversos análisis intelectuales y académicos. Una tontera reducir la noticia a lo estrictamente deportivo, la farándula o el banal “dato curioso” a que nos tiene acostumbrados el reporteo al estilo de los “noteros”. Bien lo saben quienes han leído a los próceres trasandinos Osvaldo Bayer y Osvaldo Soriano, maestros a la hora de desmenuzar las implicancias sociales y culturales del deporte más lindo del planeta después del palín de los mapuches, obviamente.

Por mi parte, no puedo estar más maravillado con tanta maravilla que está viviendo el Niño Maravilla, valga la triple redundancia. ¿Les interesa saber por qué? Por un lado, la llegada de AS9 a Barcelona sospecho me ahorrará varios dolores de cabeza. Mi esperanza es que, televisado cada fin de semana, cada día más chilenos entiendan que dentro de un Estado pueden existir uno, dos y hasta tres países diferentes. Puede que para usted, culto y cosmopolita lector de este pasquín, mi acotación le parezca de Perogrullo. Créame que no es así para el provinciano y troglodita consumidor de fútbol local, es decir, para el célebre guatón parrillero militante de la Marea Roja. ¿Por qué la web del Barcelona no está en castellano? ¿Qué es eso de “Catalunya no es España” colgando en el Camp Nou? ¿Por qué en ESPN hablan y tan sueltos de cuerpo de los Países Catalanes? ¿“Culés”, “Barca”, “blaugrana”… qué idioma es aquel que habla Alexis “diumenge a diumenge”? ¿A qué se refieren con el “derbi catalán”? ¿Autonomía, libre asociación, federalismo atenuado… cómo fue qué dijo Niembro?

Me van a perdonar mis amigos intelectuales, pero Alexis hará mucho más por el multiculturalismo y el carácter plurinacional del Estado chileno que cien paper académicos juntos. Incluso más que todas mis columnas, me atrevo a pronosticar. Todo dependerá qué ojo le pongamos. Cuando menos, me ahorraré en Twitter de responder a diario de qué hablamos cuando hablamos del bendito País Mapuche. Si, un “País Mapuche” al interior del Estado chileno, como “Catalunya”, el país de los catalanes, o “Euskadi”, el país de los vascos, al interior de España. Y desterrada la lacra del terrorismo de ETA de la ecuación, todos felices comiendo perdices. Bendita coincidencia; Alexis al Barca y Marcelo Bielsa, nuestro querido y recordado “Loco”, al Athletic Club de Bilbao. ¿Sabían ustedes que en el Athletic no aceptan jugadores que no sean de origen vasco y formados futbolísticamente en Euskadi? Tampoco los aceptaban antes en la Real Sociedad, el legendario club del hermoso balneario San Sebastian y donde juega Claudio Bravo. Hace pocos años abrieron la puerta. Pero solo a extranjeros. De jugadores estatales no vascos, ni hablar.

Ojo, no me malinterpreten. Mi punto no es el sectarismo étnico en el fútbol. Me interesa mucho más revelar la existencia de realidades nacionales diversas al interior de España y cómo estas, más que destruir o amenazar su integridad, potencian al Estado y, sobre todo, enriquecen su democracia. Interesante, pero siguiendo los pasos de Alexis y Bielsa por la Península, muchos chilenos se van a enterar que la selección española la componen en su mayoría jugadores no españoles. Básicamente catalanes, vascos, gallegos y un par de invitados madrileños, como bromeaba un colega catalán -militante de Esquerra Republicana- a propósito del triunfo “español” en el Mundial Sudáfrica 2010. ¿Flameará algún día la bandera mapuche en la sede de la FIFA? ¿Podremos aspirar los mapuches a tener algún día nuestra propia selección nacional? ¿Por qué no? Ya la tienen catalanes y vascos, aun cuando solo puedan jugar amistosos internacionales. Año 2014; “Catalunya versus Wallmapu”, amistoso internacional en el Estadio Germán Becker de Temuco. Una verdadera fiesta del fútbol. Piénselo. Sería una maravilla. Como Alexis en el Barca.