Foto: Flickr de la marina

La Armada ascendió al grado de contraalmirante a uno de los contactos que el vendedor de armas Guillermo Ibieta, formalizado por lavado de dinero y otros delitos, tenía dentro de la institución.

Se trata de Luis Niemann Figari, quien aparece en la investigación que lleva el fiscal oriente Carlos Gajardo por las comisiones ilegales que recibió Ibieta, luego que en 2004 Chile adquiriera fragatas holandesas.

Ibieta, imputado por blanqueo de capitales, cohecho, delito tributario, entre otros ilícitos, lo está junto al ex infante de marina, Juan Tapia y al ex miembro del alto mando y ex ejecutivo de Asmar, Patricio Basili. Todos se encuentran en prisión preventiva en la Cárcel de Alta Seguridad.

¿Violación de secretos?

En la carpeta de fiscal Gajardo hay un informe de la Brigada Investigadora de Lavado de Activos de la PDI (Brilac), donde se resumen las intercepciones telefónicas ordenadas por el Ministerio Público tanto a Ibieta como a sus cómplices.

La conversación con Niemann quedó numerada con el 483 y ocurrió el 10 de marzo de 2008. Tuvo una duración de 12 minutos.

En ella Ibieta le pregunta a Niemann, quién está a cargo del ámbito de la vigilancia submarina de los puertos, porque a Chile viajó un grupo de vendedores coreanos de este tipo de material. A renglón seguido, le recuerda que en pocos días se realizará una reunión donde estarán presentes los oficiales del alto mando -actualmente en retiro- Cristian Gantes, (entonces Director General de los Servicios de la Armada) y Carlos Fanta.

En la carpeta del fiscal, aparece otra escucha, donde Ibieta le asegura al representante de la firma holandesa Royal Schelde, Thij de Yong, que habló con Niemann. Este último le revela que la institución está evaluando “la modernización de los aviones y que aún no han decidido cuál van a implementar”.

Recientemente, la Armada inició dos investigaciones. Una de la Fiscalía Naval, donde se busca establecer si se cometieron delitos de revelación de secretos de seguridad nacional y otra que lleva Inteligencia, conocida en la “comunidad” como “Ancla 2”. Esta última busca establecer cuánta información relativa a materias reservadas salió desde la institución hacia Ibieta y sus cómplices.

Al respecto, el fiscal tiene en su poder el disco duro de Ibieta, al igual que este diario. En su contenido existe información de las fragatas y los problemas que presentaban en los sistemas electrónicos que permiten operar los motores. Esta información, altamente confidencial, le era enviada a Ibieta vía mail con toda liviandad.

Lo particular del ascenso de Niemann es que esta semana el gobierno le impuso el retiro al jefe de la Armada, Edmundo González, de Federico Niemann Figari. Esto último fue leído como la factura que le pasó el gobierno a González por el caso fragatas.