Los diez perdedores más perdedores del 2011

Los hinchas del Colo

“No, es que primera vez en diez años que no llegábamos a una Libertadores” (lo que viene a ser igual a “Somos tan la raja que podemos equivocarnos”) “No, es que la copa que ganó la U no es lo mismo que la Libertadores”. Una sola cosa: perdedor que no se asume, pierde dos veces.

La Selección Nacional

Perdieron a Bielsa y, más allá de las goleadas estrepitosas -Argentina/Uruguay- volvieron a tener la certeza de que fuera de Chile se van a la chucha, de que después de que meten un gol les van a meter uno de vuelta. En realidad, los hinchas volvieron. La selección volvió a tener minitas, bautizos, harta tele, discoteca y desayuno en el Tavelli. Los que perdieron son:

En realidad, los hinchas de la selección que ni siquiera se agarran a esas minas.

El Negro Piñera

Si a uno le pasara que lo deja la mina (más joven y más rica que uno), la familia lo interna en una clínica de rehabilitación y los vecinos escriben cartas al diario reclamando por los escandalillos hogareños; uno diría: “Este año fue como el pico”. Si eris el Negro Piñera y te deja Belencita, tu familia te interna y los vecinos te pelan, son golpes que gracias al copete (que compra el dinero) se sienten como rasguñitos. Pero algo es algo, al fin y al cabo.

Los malulos de la Polar


Todavía deben estar pensando cómo Chile es un país tan desigual: cómo, habiendo tanto hueón con plata malulo al que no le pasa nada, fueron a caer ellos.

Joaquín Lavín

A Lavín le pasó lo que a los enfermos antes de morirse: iba la raja -ocho millones de puntos de aprobación en su ministerio- hasta que pasó lo que tenía que pasar: cagó. Ahora mira los días correr desde su carterita de Desarrollo Social.

Laurence Golborne

El año pasado Golborne fue el favorito de favoritos porque rescató a los mineros. Este año le pasaron un ministerio piola para que se dedicara a cortar cintitas y fuera más favorito. Pero nadie contaba con que era mejor ser ministro de Defensa porque se iba a caer un avión CASA 212 en Juan Fernández, iban a morir los que murieron y el ministro de Defensa iba a poder sufrir con los que sufrían: un héroe trágico, mejor que el héroe-héroe que fue Golborne que, si quiere tener un dos mil doce feliz, no debería andar mirando como la Matthei compra el dominio Golborne 2014. Debería esperar que lo pusieran en el ministerio Anti Fin del Mundo.

Los muertos que no son Camiroaga


Le pasó a Teresa de Calcuta, que se murió más o menos cerca de Lady Di y nadie la pescó. Le pasó a Farrah Fawcett, que se murió el mismo día de Michael Jackson. Le va a pasar a los famosos de este año que se murieron (Totó Romero, Gonzalo Rojas, José Miguel Varas, Gabriel Valdés y Sarita Vásquez, sobre todo Sarita Vásquez) que no van a poder ser El Muerto del Año y se van a tener que conformar con tener una foto chiquitita en los recuentos de fin de año de los diarios, al lado de la omnipresencia de Camiroaga.

Los galanes de 40 o 20

Nadie tuvo el corazón para decirle a Enzo Corsi, Junior Playboy, Eduardo Cruz Johnson (sobre todo Eduardo Cruz Johnson), etcétera, etcétera, etcétera que estaban haciendo el casting menos canchero de la historia de castings. Y ninguno de ellos fue lo suficientemente avispado para saber que hay maneras y maneras de alcanzar la fama.

Nicolás Quesille

Porque el 2011 fue el año en que la gente que tenía que darse cuenta de que es saco de hueas, se dio cuenta de que es saco de hueas.

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