Un ejemplo de la inteligencia policial de USA quedó al descubierto tras el arresto esta mañana de un supuesto agente del FBI en el aeropuerto de Santiago.

El “Fox Mulder”, quedó citado a declarar tras que se detectara en su maleta tres municiones de 9 milímetros en un control de rutina.

El ciudadano gringo ingresó como turista junto a su familia, y explicó, como pudo, que las balas en su equipaje estaban ahí porque se le olvidó sacarlas antes de hacer la maleta.

La Fiscalía Occidente confirmó que el ciudadano estadounidense no portaba armas. Lo que es realmente extraño, es cómo pudo salir del país que se jacta de tener la seguridad aeroportuaria más avanzada del mundo con tres cargadores en su bolso.