El 6 de octubre del 2011 Fernando Alessandri Vergara estrelló su Montero Mitsubishi contra el taxi Nissan V16 que manejaba Eduardo Hernández Cruz, que se encontraba detenido dejando pasajeros en la Avenida Vitacura. Hernández quedó gravemente herido y según consigna la querella interpuesta por su viuda, Magaly Díaz, el taxista falleció cerca de las cinco de la mañana del día siguiente.

La familia de Hernández asegura que al momento del choque, Alessandri, hermano del Concejal UDI por Santiago y subdirector de programación del presidente Piñera Jorge Alessandri Vergara, se encontraba en estado de ebriedad, algo que en su momento habría constatado el parte policial cursado minutos después del accidente.

En un comienzo, comentan los querellantes, Alessandri se rehusó a hacerse el alcotest de rutina y la prueba sólo se le realizó varias horas después en la Clínica Alemana, donde arrojó que no habría ingerido ni un gramo de alcohol. Tanto así que el test marcó 0.0.

Pero la familia del taxista muerto y sus abogados tienen dudas. El parte de Carabineros, despachado desde el lugar del accidente justo después que ocurriera -a cargo del carabinero Sergio Marquez Mancilla de la 37a comisaría de Vitacura- notifica que el delito cometido por Alessandri fue el de “conducción en estado de ebriedad con resultado de muerte”. Y consigna que el detenido se negó a realizarse el alcotest. “Nos parece al menos dudoso el tema del la alcoholemia” dice a The Clinic Online Erica Hernández, hermana del taxista.

Además, la declaración ante la Fiscalía del carabinero Victor Monsalve Venegas específica: “recuerdo que el conductor del Montero estaba como vuelto loco (…) estaba con unos amigos alrededor que le traían hartos Gatorade, se debe haber tomado como 4 (…) en ese instante, al preguntar por los involucrados, él dijo que era el conductor del Montero, y mantenía hálito alcohólico, este conductor fue identificado como Fernando Alessandri Vergara”.

Según el abogado de Alessandri, Ignacio Arteaga, “Victor Monsalve no estaba ahí. A lo más llegó después”.

Pero la declaración de Monsalve sobre las bebidas isotónicas no es la única: el futbolista Jean Paul Pineda –testigo presente en el accidente- confirma ante la Fiscalía el mismo hecho en los siguientes términos: “cuando hablamos con el conductor del jeep -Alessandri- me llamó la atención que lo primero que hizo fue tomarse 3 ó 4 bebidas gatorade seguidas”.

Estos antecedentes generaron la sospecha de los querellantes sobre la autenticidad de la alcoholemia realizada en la Clínica Alemana y que marcó 0.0 y pidieron un examen de ADN de Fernando Alessandri Vergara para luego compararlo con el de la alcoholemia y ver si coinciden. La Fiscalía accedió y están esperando los resultados de la prueba. “Imagínate, si sale que el ADN es falso aquí se arma un escándalo impresionante”, dice Carlos Aravena, abogado de la familia.

Al respecto, Fernando Alessandri Vergara se defiende: “Si hay una cosa de la que estoy orgulloso es de mi apelldio y yo no me voy a prestar jamás para una falsificación, jamás. Imagínate los problemas que causaría, le arruinaría la carrera a mi hermano. Y te digo más, si yo hubiese estado con trago, (durante el accidente) ya me hubiera suicidado”.

Dudas

La mañana de ayer ambas familias volvieron a verse las caras en el Centro de Justicia de Santiago, cuando se celebró una nueva audiencia por el caso y que determinó la ampliación del período de investigación en 45 días y la rebaja de las medidas cautelares para Alessandri -que hasta entonces tenía reclusión nocturna domiciliaria- fijándole un esquema de firma quincenal en una comisaría de Santiago, durante el tiempo que dure la investigación. Después de ese plazo habrá otra audiencia donde se definirá el futuro del caso.

Respecto a la ampliación del plazo investigativo Carlos Aravena, abogado querellante, señala que “es para que puedan llegar todos los informes que hemos solicitado y la declaración de más testigos”.

Entre estos informes se encuentra el estudio que se pidió al Servicio Médico Legal para saber si las bebidas isotónicas -que habría ingerido Alessandri- ayudan a sintetizar o diluir el alcohol más rápidamente.

Según Alessandri las bebidas Gatorade -que reconoce haber tomado- las compró en un local cercano al lugar del accidente y no fueron para diluir el alcohol que presuntamente habría ingerido: “En el Blockbuster lo único que venden son Gatorade y yo no tomo bebidas carbonatadas porque soy deportista de alto rendimiento”, dice Fernando Alessandri, que además asegura no haber tomado ni un gramo de alcohol.

La parte querellante, que consiguió extender el plazo de investigación por 45 días más, espera recibir y hacer parte de la causa los resultados del examen de ADN y el estudio sobre “los Gatorade” del SML además de otras diligencias.

Casualmente, la audiencia por el accidente se produjo a un día de que el Congreso aprobara una nueva ley sobre detenciones por conducción bajo los efectos del alcohol que reduce los gramos de alcohol -de 1.0 a 0.8- necesarios en la sangre para estar conduciendo en “estado de ebriedad” con la que se pretende reducir los accidentes de tránsito en un 20% al 2014.

El asesor y el pasado
Fernando Alessandri es hermano de Jorge Alessandri, concejal UDI por la comuna de Santiago y asesor del presidente Sebastián Piñera desde el 2010, y desde ahí ha estado “a la vista y a la voz del presidente” como contó en una entrevista a La Segunda en julio de ese año.

La familia del taxista muerto sospecha de las conexiones familiares de Fernando Alessandri y las consecuencias que podrían tener en la condena del acusado. “Nos da desconfianza por el tema de que su familia trabaja en el gobierno pero no les tenemos miedo”, dice Erica Hernández, hermana de la víctima.

Según Ignacio Arteaga, abogado de Alessandri, el caso tiene buena perspectiva para su defendido. Esperan confirmar que Alessandri no tomó alcohol y así optar a la formalización por “cuasidelito de homicidio” -que sólo sanciona al infractor por negligencia- que tendría una pena posible de 61 a 541 días de presidio menor, pena bastante más baja que los 3 años y 1 día a 5 años de presidio menor que contempla la condena por conducir en estado de ebriedad y provocar lesiones graves o muerte, que es la figura que espera imponer la parte querellante.

Pero este no es el único problema con la ley que ha tenido Alessandri. Según documentos presentados por la familia del taxista, Alessandri Vergara registra varias faltas de conducción (pasarse luz roja, no respetar señales de tránsito, pasar zona prohibida, exceso de velocidad, andar sin patente) además de una condena de 541 días de presidio por lesiones graves -que cumplió con pena remitida- y otros 41 días con reclusión nocturna por manejar ebrio un vehículo motorizado.