Garzón despedido denuncia: “me decían maricón asqueroso, eres un enfermo”

La semana pasada Andrés Rebolledo, empleado del local de Providencia, fue despedido del Lomit‘s. Él acusa que fue por su condición de homosexual y dice que no es algo nuevo en el local.

¿Cómo comenzó esta historia?
-Empecé a trabajar en el Lomit’s. Todo bien el primer mes, aunque siempre hubo resquemores entre la gente. Una persona con la que siempre tuve mala onda, empezó con los comentarios. “Oye, trajeron a este maricón”, “trajeron a este fleto”, todo por detrás. Le hacía estos comentarios al dueño y el dueño me contaba y me decía “¿tú no eres así, cierto?”.

¿Qué situación desencadena el problema?
-Un día, mi jefe me pide que le dé una instrucción a un garzón que lleva 15 años y que es parte del sindicato. Yo voy en súper buena onda y el tipo me responde, “qué te creís, maricón, fleto conchatumadre, yo a ti no te pesco”. Todo delante de los clientes. Me pegó un empujón. Llamo al dueño y le explico. El garzón en todo momento estaba diciendo yo no quiero hablar con este maricón. Finalmente, logramos sentarnos a conversar y durante 25 minutos el tipo me decía “maricón asqueroso”, “eres un enfermo”, y un montón de insultos. Nunca en mi vida me he sentido más humillado, triste, con rabia. Entre las cosas que me dijo era que yo era amante del administrador y que por eso tenía ese trabajo.

¿Habías notado algún signo de homofobia anteriormente en el local?
-Me llamó la atención que en la entrevista de trabajo mi jefe me dijo acá vienen un montón de homosexuales, no me sentiría bien que este lugar se llenara de homosexuales, no es que yo tenga nada en contra de ellos, pero yo en una disco gay no me sentiría cómodo.

¿Qué pasó luego de la pelea con el mozo?
-Nada. Al otro día, mi jefe, el administrador me dice que tengo que ir a la inspección del Trabajo a poner una constancia. Pusimos la constancia, nos citaron a la conciliación. El dueño me dice que no me preocupe que no se va a repetir. Como soy un caballero fui y retiré la constancia. Pasan dos días y me llama el dueño. “¿Sabes qué, Andrés? Me llamaron del sindicato de garzones y me pidieron que te despidiera. Yo no te voy a despedir pero te lo tengo que advertir”. Fue una amenaza. Eso fue el jueves de la semana pasada. El sábado les digo a los garzones que necesito que atiendan a una mesa y el mismo garzón me increpa y me dice maricón de nuevo. Llamo al dueño para comunicarle la situación y él me responde: “maricón, de nuevo con tus huevadas, me tenís chato, estás despedido, yo tengo abogados, ándate”.

¿Cuál fue la razón por la que te despidieron?
-El motivo de mi despido es porque el dueño encuentra que soy un maricón ataoso, una loca histérica y no quiere maricones en su local. Para algunas personas es más importante con quién te acuestas, que lo bien que puedes hacer tu trabajo.

Comentarios