Franco Parisi, el economista de la tele, quiere ser presidente el 2014. A tal punto se cree el cuento, que le ha dado por disfrazarse de mesías y decir que si no sale electo todo va a seguir igual. Desde hace un rato que viene pontificando -en cuanto programa hay- sobre cómo el sistema pisotea a Pedro, Juan y Diego.

Pero no porque critique el sistema está contra él. Su pontificado, más bien, pretende demostrar que el capitalismo alcanza para todos, que tiene sus fallas, pero que si nos avivamos podemos ser los mejores jugadores del equipo.
Porque Parisi de finanzas sabe.

Los años como vicedecano de la Facultad de Negocios de la U. de Chile, y de decano del IEDE, de la Universidad Andrés Bello -su actual trabajo-, le dieron el know how para ser un buen capitán.

Cada navidad, de hecho, les regala acciones a sus mellizos de 4 años. Así, mientras otros regalan pelotas y esperan que sus hijos algún día lleguen a ser futbolistas, Parisi entrena a los suyos para jugar en la actividad que de verdad mueve al mundo: las finanzas.

De la misma forma, quizás, pretende cambiar las cosas si sale electo. Ha dicho que quiere democratizar las inversiones. Si éste es el planteamiento del entrenador quizás es preferible que otro capitán se haga cargo del equipo.