En los Emiratos Árabes les gusta hacer las cosas a lo grande, como si grande fuera sinónimo de bueno o de lo mejor. Es lo que tiene la abundancia de dinero. Los petrodólares han servido para que su capital, Dubai, tenga el edificio y el hotel más alto del mundo; ahora cuenta también con el jardín natural de flores más grande del planeta.

El Dubai Miracle Garden, ubicado en Dubailand e inaugurado el pasado Día de San Valentín, cuenta con más de 45 millones de flores sobre una parcela de 72.000 metros cuadrados y cuenta con numerosos setos en forma de corazones, estrellas, iglús o pirámides, entre otros.

Pensado como una atracción turística, sus promotores prevén que atraiga un millón de turistas anuales una vez que esté completamente establecido, ya que los arreglos florales irán cambiando cada temporada para que los visitantes puedan repetir cada vez que pasen por la ciudad y vivir una nueva experiencia.