Luego que Beyer fuera destituido por el Senado, la política de cualquier gobierno indica que a todo problema una oportunidad. En suma, Beyer pasó al olvido y hoy el Presidente Sebastián Piñera busca un sucesor.

Las características que a juicio el Mandatario éste debe tener son dos: que sepa dialogar y que logre acuerdos políticos en esa cartera, máxime en un año electoral.

En una entrevista concedida al diario La Tercera, Piñera asegura estar “dolido” con el golpe que le propinó la Concertación y a diferencia de Beyer y su ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, evitó pegarle a Michelle Bachelet. Lo único que lamentó, en un tono más bien plano, fue que la candidata no hiciera alguna gestión par salvarlo, tomando en consideración que colaboró durante su administración.

Piñera indicó también que la destitución de Beyer provocó un desorden en la política púnlica destinada a mejorar la educación nacional, atendido a que la destitución de Beyer apuntó a que pagara un justo por los pecadores.

¿Por qué se daña a la educación?- le preguntaron.

“Porque el ministro estaba encabezando la gran reforma educacional, por la cual este gobierno está comprometido y que está en plena marcha. Es la reforma que enfrenta, simultáneamente, los tres niveles del sistema educacional -preescolar, escolar y superior-, y están los tres problemas de nuestra educación: calidad, acceso y financiamiento. Y con un solo objetivo: garantizar a todos nuestros niños y jóvenes una educación de calidad y con equidad. Pero, además, tuvo una connotación personal. El gabinete, además de ser un grupo de colaboradores del Presidente, somos un grupo de amigos. Y por supuesto que dolió la injusticia que se cometió con Harald Beyer. Ahora, quiero ser muy claro: la reforma educacional con la cual estamos comprometidos no se va a detener por su salida.”, indicó.

El Presidente reconoció que no es fácil reemplazar a Beyer, atendido no sólo el perfil buscado, sino además porque queda menos de un año de gobierno.

Inquirido respecto al silencio de Bachelet, Piñera indicó: “No me corresponde entrar a calificar las actuaciones, posiciones o declaraciones que puedan hacer los candidatos presidenciales. A mí lo que me corresponde es garantizarles a todos ellos que vamos a tener una elección presidencial limpia, transparente e informada (…). Sí pienso que esta fue una acusación injusta, que causó mucho daño a la educación y, por lo tanto, me habría gustado que todos los que aspiran a dirigir y liderar nuestro país desde la presidencia hubieran tomado una actitud más activa y proactiva en esta materia”.

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