Gonzalo Oyanedel tras su golpiza en La Parva: “Francisco Pérez Yoma no me respetó como amigo y sedujo a mi mujer”

Ambos empresarios protagonizaron una bullada pelea en el exclusivo centro de esquí y saltaron de inmediato a las redes sociales. El caso fue trending topic y la prensa deslizó que todo fue producto de una infidelidad de la esposa de Oyanedel con el ex dueño de la empresa Copeva. Un cahuín que Oyanedel confirma sin tapujos. Acá cuenta por qué se desató la guerra que conmueve a los habitantes de la cota 2700.

¿Qué pasó el sábado en La Parva? -Estábamos con una matrimonio amigo en un café que está casi al tope del andarivel, un lugar público. Ellos me dicen “pucha que te ves bien”, yo les respondí que sí, que me dedicaba a la preparación física, que la depresión se me había ido, porque la angustia me duró casi un año, y que el psiquiatra me había bajado las dosis. Justo, entonces, aparece Francisco Pérez Yoma... -Sí, y les digo “este es el desgraciado que se metió con mi señora”. Él me tira un puñete de entrada, en el momento que me voy cayendo, él también resbala y acto seguido, su hijo y el de mi señora, me empiezan a agarrar a patadas con los zapatos de esquí. Tengo múltiples contusiones: la nariz fracturada, un ojo con un derrame tremendo, un riñón con hematomas de sangre, un golpe tremendo en la cuarta vértebra de la columna y moretones por todos lados. ¿Hace cuanto que conoce al ex dueño de Copeva? -Teníamos amigos en común. Una vez navegamos, salimos desde Ushuaia, éramos cuatro, recorrimos todo el canal Beagle, dimos la vuelta al Cabo de Hornos y estuvimos navegando por 12 días en Tierra del Fuego. ¿Qué impresión tenía, entonces, de Francisco? -En las conversaciones que teníamos en el velero, él se jactaba cuando coimeó al ministro de Vivienda de esa época, Edmundo Hermosilla. Decía que no le había regalado un caballo sino que lo había coimeado con dos caballos corraleros, porque en los rodeos se corre con dos. ¿Y qué decía de las casas Copeva? -Se jactaba de haber comprado en nada basurales, que después les echó tierra, construyó casas y que se había hecho millonario a costa de los pobres. Así lo decía, textualmente. Hoy día toda esa gente humilde, que juntó sus ahorros para optar a un subsidio, vive en casas donde emana gas del basural donde fueron construidas. Este gallo ha sido un canalla, un sinvergüenza. Es un carajo con mayúscula, una persona que no tiene ni Dios ni ley. Me imagino... -Me acuerdo que esa vez que navegamos le pregunté por qué se había separado de su señora y me dijo que le daba lata dormir con un barril de cerveza. En el fondo dijo que no podía vivir con una guatona y que por eso se había separado. Cuando estaba con todos esos problemas de Copeva contrató a una psicóloga que era bien buenamoza, se metió con ella, la hizo separarse y después la dejó botada. Le importó un carajo. A mí no me respetó como amigo, se metió en mi matrimonio y sedujo a mi mujer. Cree que por tener plata, plata mal habida, puede hacer y deshacer. Es lo peor que hay en persona. ¿Cómo se enteró que intentaba seducir a su señora? -Porque empiezo a notar llamados al teléfono de ella y me empieza a decir que Pancho le había hecho una invitación para que fuéramos a su campo. Después le empezó a mandar mensajes, qué entretenida y amorosa eres, le escribía. En un minuto me di cuenta que había mucha invitación para ir al fundo y armaba mucho panorama, así que le dije “sabí que más Pancho, estoy chato que estís llamando a mi señora y no me llamís a mí”. Es que tu teléfono está ocupado. Mentira, compadre, le dije. ¿Que pasó después? -Mi señora se va a Estados Unidos y el gallo parte detrás sin yo saberlo. Voy en abril a pasar el cumpleaños con ella, le llevo 10 mil dólares en billetes, le regalo un rólex por otros 10 mil dólares y le mando una transferencia por otros cinco mil. O sea, en abril gasté 25 mil dólares y resulta que en mayo aparece conviviendo con este personaje. ¿Así de rápido? -Así de rápido, llegó de vuelta directamente a convivir con él. Nunca tuvo el coraje de decirme que estaba metida con él hasta que mi ex señora se topó con ella en un restorán. De ahí le contaron a mis hijos y ahí me enteré. Lo llamo por skype y le dije “supe el numerito que te mandaste huevón, estai metido con mi señora, espérate cualquier cosa de mí, infeliz conchetumadre”. ¿Qué le respondió él? -Me dijo que lo estaba amenazando. No te estoy amenazando, huevón, le dije, lo único que te estoy diciendo es que eres un carajo y un conchetumadre. Por eso tení la fama y el nombre que tení. Nadie te soporta. Todos saben que eres un sinvergüenza y un estafador. LA GRINGA A usted también le cargan los dados. De hecho lo acusan de amenazas de muerte en contra de Pérez Yoma... -Eso es totalmente falso. Una vez estando en Cachagua fui a su casa y le pregunté a su hijo por él, quería terminar el trámite de divorcio para cortar la cuestión y se fue a Carabineros a denunciarme. No hubo golpes ni nada. Su hijo, incluso, le soltó el freno de mano a mi BMW y el auto se fue para atrás. Yo nunca entré a su casa. ¿Nunca le dio la cara? -Nada, él se fue a la comisaría, vinieron los carabineros, me llevaron al retén, declaré y después me citaron a La Ligua. En Santiago hice una denuncia porque él le dijo a su empleada que yo lo había amenazado de muerte. Nunca lo he amenazado de muerte. Pero usted tenía prohibición de acercarse. -Le estoy hablando con toda la verdad. A raíz de la demanda que puso se tomó una medida cautelar para no acercarme a él. Pero es muy distinto si estoy en un café, un lugar público, y él llega. Yo no lo busqué. Hay una cosa que me llama la atención. Ese día en la mañana él va a hablar con mi conserje para saber cómo andaba vestido, o sea, está claro que tenía alguna intención de provocarme. Hoy día está metido en un forro porque las lesiones que me produjeron son graves y nos estamos querellando por cuasi delito de homicidio. Si yo no hubiera estado con casco, por la cantidad de patadas que recibí, no podría estar hablando con usted. ¿Nunca tuvo un vínculo comercial con él? -No, nunca. Él me convidó al matrimonio de su hijo, me invitaba a comer al campo, cuando hacía sus carreras, porque tiene un criadero de caballos y hace carreras de cuarto de milla. Como mi mujer es muy buenamoza, él, como buen árabe, se volvía loco. ¿Su señora es norteamericana? -Sí, se llama Kate Durand y tiene unos 44 años. Yo la conocí a ella en Estados Unidos porque representaba en Chile a la marca Spyder que es de ropa de esquí. Ella atendía a las grandes empresas. Era bien buenamoza, muy deportista, atractiva, estaba realmente enamorado de ella. Cuando me hizo toda esta cagada entré en una profunda depresión y angustia el año pasado. Estuve con psiquiatras, psicólogos, fue espantoso. Si me hubiera entrevistado le estaría contando esto llorando por la angustia que me generaba este problema. ¿Cómo ha asumido su familia lo que le pasó? -Mis dos hijas mayores, que viven en Estados Unidos, están emputecidas por lo canalla de este gallo. A ella no la pueden ni ver de lo caraja que fue, por lo infiel e interesada en la plata. Porque efectivamente Francisco Pérez Yoma tiene mucho dinero, seis departamentos en Santiago, un departamento en La Parva, otra casa en Cachagua, en el lago Rapel y un fundo con caballerizas a la salida de Santiago donde tiene un criadero de caballos cuarto de milla. ¿Es un hombre ostentoso? -Es prepotente, cree que porque tiene plata lleva la batuta, que todos tienen que rendirle pleitesía. Yo me he preocupado de hostigarlo completamente con los mail. Lo he hecho mierda al huevón, lo he descalificado donde he podido. Le hice saber a la familia de ella que se había metido con un amigo. Él no soporta eso, porque le salió un compadre duro. El marido de la psicóloga agachó el moño y no hizo nada. Yo no me quedo de bracitos cruzados. Estamos metiéndole una querella criminal por cuasi delito de homicidio. Y usted tiene denuncias por violencia intrafamiliar. -Ella me puso una demanda por violencia intrafamiliar y las razones que dio son que odio a los judíos. Si usted leyera las causas es para la risa. Y no está fallado el caso. Usted puede meter 100 demandas, todas las que quiera, pero otra cosa es que las fallen a su favor. No va a pasar nada porque nunca la agredí, al revés, estaba enamoradísimo de ella. ¿A que se dedica usted? -Tengo una empresa de productos outdoor, al aire libre, que es competencia de North Face y también tengo zapatos para hacer trekking. Andes Chile se llama mi empresa. Todavía está legalmente casado con Kate. -Sigo casado con ella, por eso he mostrado la libreta de matrimonio. Ella ha sido incapaz de contestar los mail que le he mandado a través de mi abogado para formalizar el divorcio. ¿Cómo ha tomado su círculo social, el de los empresarios, lo que le sucedió? -Ha sido traumática porque a ellos los tienen totalmente aislados. Los grupos de amigos se le han reducido considerablemente por lo carajo que es, nadie quiere estar al lado de una persona que está metida en conflictos. Hoy día a Edmundo Pérez Yoma, hermano de Francisco, lo defiende el ex director de la Dirección General de Aguas después de que lo pillaran robando agua. Si usted ve todos los tuíter que hay... Los he visto... -Hablan pestes. Francisco Pérez Yoma es una persona sin Dios ni ley, un carajo con letras mayúsculas. ¿Cuáles van a ser sus próximos pasos? -Sigo con mi trabajo, mañana viajo fuera de Chile. Voy a una feria, llego el otro martes y sigo con mi vida normal y las querellas corren con una abogado penalista que lleva el asunto.
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