La cerveza o, en buen chileno, la chela, es uno de los copetes preferidos por la juventud nacional. Su costo y su capacidad de refresco probablemente hacen que así sea.

Entre los universitarios, claro está, la rompe. Durante el día parece ser el mejor aperitivo para enfrentar un día de clases. En los amplios campus de las universidades estatales y en los bares de los barrios universitarios, es la estrella.

Por eso, el sitio Universitarios.cl, recopiló cinco grandes razones para que prefieras la chela antes que otros copetes. Lea.

1. Nutrición:

“El consumo moderado de vino y cerveza, disminuye el riesgo cardiovascular y protege de algunas otras enfermedades. El vino y la cerveza son una fuente importante de vitaminas, minerales y antioxidantes naturales”, se recomienda en una publicación del Centro de Información Cerveza y Salud.

2. Sin alcohol:

Ya. Suena terriblemente fome, es cierto. Sobre todo para los universitarios: de seguro no vas a encontrar una chela sin alcohol en un bar de República, por ejemplo. Pero sí es una muy buena opción si tienes algún problema de salud y no puedes tomar o simplemente tienes que manejar. Engaña la sed, algo que a veces puede venir bien.

3. Caña: 

Según consigna Universitarios.cl, la resaca de la chela no es la peor del mundo. Los destilados serían peores. Aunque a veces la cosa depende del organismo de cada quién, puedes tomar más sin quedar echo bolsa al otro día. Por otro lado, el mito urbano de pasar la caña con una chelita en la mañana, suma puntos.

4. Ponchera cervecera:

Es el trauma de varios: la terrible ponchera cervecera. Pero, al parecer no podría ser más que un mito infundado. En un estudiorealizado  “entre 1.141 hombres y 1.212 mujeres de entre 25 y 64 años, se ha puesto de manifiesto que las personas que beben cerveza con moderación no tienen mayor índice de masa corporal”.

5. Precio

La chela es barata. Muy barata. De hecho en Chile puedes encontrar una botella de litro por cerca de 600 pesos (“Doragua”), lo que la hace increíblemente accesible para todos, especialmente para el poco carretero estudiantado chilensis.

 

Ahora, ¡a beber!