Cuando uno se vuelve más adulto es habitual que tus amigos y conocidos comiencen a tener hijos como si fueran conejos, y claro, con ello viene la costumbre social de ir a conocer al hospital a los nuevos bebés.

Al llegar a la habitación del hospital la encuentras llena de personas que entran y salen (muchas veces sólo estorban); total, que aquello parece más una fiesta que un hospital. Entonces llega el momento en el que te encuentras frente a un recién nacido y no sabes bien qué hacer, cómo cargarlo, o si agarrarlo con tus manotas toscas es apropiado.

A todos nos ha pasado, por eso, si algún familiar o cuate tuyo está por tener a su bebé, o aún mejor, si eres tú quien está a punto de experimentar el milagro de la vida (como dicen las abuelas), te dejamos una serie de tips para saber qué se debe hacer y no hacer en estos casos.

Estos practi-consejos fueron difundidos por el periódico español ABC, quienes consultaron a Esperanza Martín, supervisora de Puerperio de La Paz; a Cristina Martínez, presidenta de la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME), y Carmen Tamarti, jefe de la unidad de Obstetricia del Hospital Gregorio Marañón. A ver cómo los ven (algunos están medio ñoños, pero ni hablar, así es el mundo de los bebés).

  • Las 24 horas posteriores al nacimiento de un bebé se recomienda que no haya visitas. Esto porque la madre que acaba de pasar por labor de parto necesita descansar. Un entorno tranquilo es necesario duarante las primeras horas para fortalecer el vinculo entre el bebé y sus papás.
  • Si quieres felicitar a los papás a distancia, hazlo con mensajes (SMS, WhatsApp, Facebook, etc) y no con una llamada que sin querer podrías hacer en un momento inoportuno. Cuando ellos estén más tranquilos, ya podrán responderte.
  • Para los dos puntos anteriores, es necesario que los papás planeen el parto y previamente hablen con su círculos más cercanos para explicarles si quieren estar solos el primer día, y que ellos los mantendrán al tanto por medio de mensajes.
  • Cuando comience la llegada de visitas, se sugiere que el papá sea quien lleve el rol de recibirlas y poner límites en sus tiempos de estancia. Cada visitante no debe estar más de 20-30 minutos en el cuarto, tiempo más que suficiente para conocer al bebé, y conocer pormenores. Si alguien sobrepasa este tiempo, el papá debe aplicar la clásica excusa de que la madre necesita descansar mientras los acompaña a la puerta (chale, a mí ya me la aplicaron una vez).
  • No ir de visita después de las 9 de la noche, recuerda, vas a un hospital, no un bar.
  • Tampoco vayas si tienes gripe o padeces alguna enfermedad contagiosa.
  • Para evitar que haya mucho alboroto o que suba la temperatura en el interior del cuarto, no debe haber más de dos visitas en la habitación; si vemos que alguien más llega lo correcto será salirnos.
  • Una madre puede amamantar hasta 13 veces a su bebé en 24 horas. Y es que por cuestiones de pudor, a veces las mamás no quieren mostrar su pecho ante desconocidos, así que no sean imprudentes y denles chance de que madre e hijo tengan su propia intimidad.