La Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham) se pronunció hoy en contra de la propuesta de reforma parcial a la Constitución promovida por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y que daría más poder al presidente Daniel Ortega.

“No conviene al país cambios de la dimensión que se piensan hacer a la Carta Magna, especialmente con la premura con que se han promovido”, señaló la Amcham en un pronunciamiento.

Advierte que “una reforma de la magnitud como la propuesta, podría causar una grave e innecesaria incertidumbre y contribuir a crear una percepción de un posible aumento en los riesgos político-económicos en el futuro cercano, lo que podría influir negativamente en el desarrollo de nuestra Nicaragua”.

La propuesta, que cambia 39 artículos y deroga otros ocho de la Carta Magna, presentada hace dos semanas por los diputados sandinistas, elimina la prohibición de reelección del presidente y le da más poderes a él y a los militares.

Asimismo, establece que el presidente sea electo con la mayoría simple de votos, en una sola vuelta, a diferencia de ahora que puede ser escogido con al menos el 40 % de los votos o si obtiene el 35 % y supera en al menos cinco puntos porcentuales al candidato en segundo lugar. De lo contrario, se va a una segunda vuelta entre ambos.

La propuesta facultará además al presidente del país a dictar decretos ejecutivos con fuerza de ley y a nombrar a militares y policías en servicio activo en cargos públicos.

También establece que “el espectro radioeléctrico y satelital que incida en las comunicaciones nicaragüenses debe ser controlado por el Estado” y que “las bases de datos y registros informáticos deberán permanecer en el país”.

Asimismo, que “en ningún caso es permisible el establecimiento de sistemas que alteren o afecten los sistemas de comunicación nacional”.

“Los cambios que se están proponiendo a la actual Constitución, significarían una transformación total de los principios fundamentales del Estado que los nicaragüenses y el mundo han conocido a lo largo de los últimos 20 años, periodo en el cual se ha logrado una consolidación importante de la economía nacional”, anotó Amcham.

En su pronunciamiento, esa Cámara sostuvo que para fomentar el comercio “es fundamental un clima adecuado de negocios”, entre otros requerimientos.

“Otro elemento de igual importancia es la estabilidad política, que se consigue cuando las leyes permanecen inalterables en tiempos razonables”, observaron.

La enmienda constitucional es revisada actualmente por una comisión legislativa especial, con mayoría sandinista, conformada para darle seguimiento.

Las reformas parciales constitucionales en Nicaragua requieren ser aprobadas en dos legislaturas y con al menos el 60 % de los 92 diputados que integran la Asamblea Nacional, es decir con 56 votos.

En la Asamblea Legislativa los sandinistas tienen 63 diputados, lo que les da la mayoría absoluta. EFE