Este martes, la Universidad de Chile fue derrotada por 2 goles a 1 por Cobresal, uno de los equipos que en los últimos años ha estado peleando el descenso al final de cada campeonato. Esta caída, la segunda en tres partidos en lo que va de campeonato, tiene pendiendo de un hilo al director técnico del conjunto, Marco Antonio Figueroa.

El “Fantasma” llegó a los azules a comienzos del Torneo de Apertura 2013, luego del paso de Darío Franco por la institución. Su idea de juego agresiva llamó la atención del directorio, el cual rápidamente lo contactó para asumir luego de la renuncia del argentino, aún a sabiendas de su explosivo temperamento y sus desafortunadas declaraciones.

A pesar de su promesa de alejarse de la institución si no alcanzaba la copa del Torneo Nacional y sus reiterados encontrones con la prensa, Figueroa se mantuvo en el puesto, siendo ratificado por la directiva comandada por el cuestionado José Yuraszeck.

La imposibilidad de Figueroa de plasmar una idea de juego en la cancha, así como los constantes cambios en la formación del equipo, provocó que los hinchas nuevamente se alzaran para criticar al DT y al directorio, especialmente por las redes sociales, donde el hashtag #ChaoMAF llegó a ser trending topic rápidamente, siendo Ricardo Gareca uno de los nombres más pedidos entre los hinchas para suceder al “Fantasma”.

Uno de los principales problemas que se ha visto en el comienzo de torneo es la búsqueda de refuerzos. Mientras el presidente de Azul Azul aseguraba que encontrar un reemplazo de Charles Aránguiz era necesario, Figueroa aseguraba que lo único que necesitaba para cerrar el equipo eran dos delanteros, desestimando la compra del defensa Matías Caruzzo, llegado solo unos días antes de dar aquellas declaraciones.

Así también se fueron cayendo las contrataciones de volantes, como Fabián Rinaudo, Sebastián Prediger, Agustín Pelletieri o Cristián Erbes, todos candidatos a ocupar el puesto dejado por Aránguiz, sin ningún buen resultado. Aún cuando Yuraszeck, minutos antes del comienzo del partido contra Cobresal, daba por cerrado el plantel con la llegada del delantero Rodrigo Mora, el encontrar un reemplazante del “Príncipe” se ha vuelvo prioridad.

Estos problemas aumentan el malestar de los hinchas contra la dirigencia luego de tres temporadas sin ganar el torneo nacional, la pospuesta promesa de levantar el estadio y la falta de refuerzos de renombre luego de los millones gastados en jugadores que no rindieron, como el caso de Luciano Civelli, Eduardo Morante, Ezequiel Videla o Enzo Gutiérrez.

El contrato de Marco Antonio Figueroa concluye una vez terminado el Torneo de Clausura, siendo la elección de su sucesor la primera gran decisión que tome Carlos Heller, accionista que asoma como el principal candidato a tomar la presidencia de Azul Azul una vez terminado el periodo de José Yuraszeck. Heller, quien prometió la construcción del estadio durante su mandato, tendrá así la oportunidad de terminar con la peor etapa de Azul Azul.