El ex Presidente Sebastián Piñera entregó el pasado 12 de marzo su declaración de patrimonio actualizada a la que reveló por primera vez en 2010 cuando asumió la Primera Magistratura. En aquella época había recibido fuertes críticas respecto de cómo manejaría su fortuna y surgió la fórmula del llamado “fideicomiso ciego”.

Pues bien, al final de su mandato, la actualización de sus bienes y participaciones societarias ante la Contraloría revela una versión parcial de su fortuna. En el documento, Piñera asegura que perdió $ 1.100 millones en un fideicomiso, de acuerdo a la respuesta entregada por Larraín Vial Corredores de Bolsa. Además, que se deshizo de automóviles, tuvo un pequeño aumento en sus cuentas corrientes y financió la mantención de su propiedad del lago Caburgua y otras cosas menores.

Sin embargo, el grueso de sus lucas -poco más de US$ 1.700 millones de dólares que suman el 80% de su patrimonio, nadie sabe con certeza dónde están; se informó que en el extranjero, pero no se especificó en qué fondos de inversión ni en qué áreas se invirtieron, como tampoco cuánto le reportó. Estas platas responden a la venta de su parte en LAN por US$ 1.495; Chilevisión US$ 167 millones; Clínica Las Condes US$ 37,8 millones; la venta de Colo-Colo US$ 7,2 millones. La suma exacta son 1.749 millones de dólares.

Todos estos activos frescos obtenidos de las ventas debieron haberse incluido en la fórmula de administración que garantizaba que Piñera, como Presidente de la República, no tendría incidencia en el manejo de sus recursos. A este modelo, sin embargo, sólo fueron integrados 400 palos verdes, pese a la promesa hecha en enero de 2010 por el tributarista Fernando Barros.

En una nota publicada por Economía y Negocios de El Mercurio, el profesional explicó, tras un una polémica por el tema, cuál sería la fórmula que se utilizaría: “Los recursos provenientes de la venta de acciones de LAN distribuidos a Inversiones Santa Cecilia S.A., controlador de Axxion S.A., serán administrados por ésta (…) considerándose la constitución de un nuevo fideicomiso ciego o su aporte a los ya existentes”, apostilló Barros.

De acuerdo al diario La Segunda, en el entorno de Piñera se reconoció que la plata que no entró en dichos fideicomisos está invertida fuera del país para mantener un bajo perfil empresarial y dedicarse, como ha dicho, a la “alta política” a través de su fundación.

Pues bien, antes de asumir la Presidencia en 2010 el patrimonio del ex Mandatario ya era de US$ 1.200 millones de dólares. Suma y resta, hay platas que nadie sabe dónde están cuánto aumentaron.

Lo que Piñera tampoco reveló en esta “actualización” fue cuánto crecieron sus sociedades relacionadas, hecho similar cuando asumió la Presidencia en 2010.

Lea la actualización del patrimonio

Lea la declaración de patrimonio de 2010