Foto: Javier Valenzuela

No es usual que un artista, después de cinco años de su último disco de estudio, vuelva con una energía atronadora y sorprenda a su público como lo hizo Chinoy en su concierto de tres horas del jueves en la noche en el Teatro Nescafé de las Artes. 

El sanantonino se plantó sobre el escenario con un montón de nuevas canciones correspondientes a su futuro nuevo disco “De loco medieval”, acompañado de un guitarrista eléctrico, un bajista, un tecladista –y acordeonista- y un baterista, adelantando que en la nueva placa Chinoy dejará el formato guitarra y voz para liderar una banda de rock. El concierto de anoche fue la primicia del álbum que entrará a grabar en un par de semanas más en el estudio Música del Sur, según confirmó el propio artista.

La voz de Chinoy a la cabeza de una banda de rock funcionó bien. Más allá de la novedad, la ya conocida fuerza y emoción de la voz del artista, logró complementar de forma casi perfecta la impresionante potencia y prolijidad de la banda que lo acompañaba. En varios momentos, se vio a un Chinoy totalmente empoderado entonando alaridos interminables -en el mejor sentido de la palabra-  que hacían pensar que se le quebraría la voz en cualquier momento. Pero no, demostró que está en mejor forma que nunca.

Tomándose de vez en cuando un par de tragos de una botella de vino que tenía a sus pies y riéndose junto al público, el cantautor desplegó tres horas de show con muchas de las canciones de su segundo disco de estudio, “De loco medieval”, que a diferencia de sus otras composiciones, son un poco más cargadas al estribillo y coquetean con una mezcla de géneros que van desde la balada rock-pop tipo Los Ángeles Negros, las sonoridades del Osvaldo ‘el gitano’ Rodríguez o Paco Ibáñez -que ya lo caracterizaban- hasta el mismísimo heavy metal. Sí, aunque suene extraño, algunos pasajes del concierto de anoche fueron metal puro. En conversación con The Clinic Online, él mismo lo reconoce: “Claro, hay un trabajo fuerte de la voz y los riffs, eso debe ser lo que lo hace sonar como heavy metal o algo así”.

Foto: Javier Valenzuela

Durante el  concierto presentó canciones como “Pero Dionisio”, “Y vuelve la luna llena” y “Para la risa una revolución”, acompañadas de un telón de fondo que proyectaba las pinturas que Chinoy ha estado haciendo en este último tiempo, y que como contó en entrevista con este pasquín, llevó a varias poblaciones del país.

Obviamente, el cantautor no olvidó a sus más fieles seguidores y cantó varios de sus canciones más recordadas, como “Vamos los dos” y “Klara”, que interpretó al hilo con un suave acompañamiento de la banda, en uno de los momentos más intensos –y casi místicos- del concierto.

Chinoy, dentro de las casi tres horas de concierto –terminó pasado las 23:30 horas- sólo abandonó el escenario una vez para presentar a un artista de La Serena que tocó dos canciones. Mientras estuvo arriba, el oriundo del puerto de San Antonio apabulló al público con la potencia de su banda y regaló algunos acústicos sólo con su guitarra y el acordeonista.

Al final, no hubo de otra, las cerca de mil personas que llegaron al Nescafé de las Artes lo aplaudieron a rabiar y de pie, consolidando una vuelta a los escenarios que seguramente dará que hablar.

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