juan jose santa cruz A1

El director de Fuerza Pública, Juan José Santa Cruz, se refirió a la carta publicada en La Tercera del ex senador Carlos Ominami, en la que calificó al líder de su movimiento, Andrés Velasco, como un “conservador” que si bien ha hecho “de la denuncia de las malas prácticas su principal cruzada”, él mismo sería el principar representante de dicha forma de hacer política en el país.

“Hemos visto un tipo de operación política que no se condice con el Chile moderno. Un padre, Carlos Ominami, reparte descalificaciones en su intento por hacerle espacio político a su hijo, Marco Enríquez-Ominami. Se parece a la vieja política de los clanes. Es evidente que Andrés Velasco pone nerviosos a los Ominami, quienes, en vez de argumentar, recurren al ataque personal y practican la política de la división. El que está de acuerdo con ellos merece loas. El que no lo está es un retrógrado. Usan el lenguaje de las malas prácticas que Velasco usó para denostar el clientelismo y el populismo, pero para el dúo Ominami las malas prácticas consisten en no estar de acuerdo con ellos”, expresó en una carta al director del matutino.

En esa linea, el ex jefe de campaña de Velasco planteó que “los Ominami parecen no tener noción del surgimiento de una centroizquierda moderna y liberal en el mundo. Para sus estándares, Manuel Valls en España y Mateo Renzi en Italia, exitosos jefes de gobierno socialistas que creen en el emprendimiento y luchan por reformar el Estado y modernizar el mercado laboral -de modo de recuperar el crecimiento económico en sus países-, serían unos derechistas impenitentes”.

Santa Cruz además acusa que el referido “dúo padre e hijo” es “causantes de la principal derrota electoral de la centroizquierda (la pérdida de Frei a manos de Piñera)”. Por tanto, para el ex militante DC el que “se sienta autorizado para decidir quién es de centroizquierda en Chile linda en lo cómico”.

“Más serio y preocupante es el giro que ha dado ME-O en sus posturas políticas. El mismo que el 2011 describió a los líderes de la Concertación con muy duros calificativos, hoy busca una alianza con ellos, en un vuelco que sólo cabe calificar de oportunismo político”, agrega en la publicación.

Asimismo, el empresario plantea que “la postura de los Ominami respecto de las reformas políticas y constitucionales que Chile requiere también es contradictoria”, puesto que “muchas de las reformas más urgentes e importantes” no tienen carácter constitucional y bastaría “superar el bloqueo de la clase política” para lograrlas.

“Otras, como la elección democrática de los intendentes o la eliminación de los quórum supramayoritarios, que sí requieren cambios constitucionales, podrían conseguirse desde la presión ciudadana. Pero para los Ominami -hoy interesados en recomponer sus vínculos con los partidos tradicionales-, las reformas para mejorar nuestra democracia no son prioritarias. En vez de centrarse en estas difíciles pero alcanzables prioridades, los Ominami se refugian en la demanda de una asamblea constituyente. ¡Para qué impulsar cambios políticos concretos, con el esfuerzo que ello implica, cuando es más fácil repetir una consigna superficialmente atractiva! Eso, en buen romance, se llama populismo”, sentencia.

“Ataques personales, vuelcos inexplicables, posturas ideológicas superadas, populismo. Esa es la propuesta que plantea la dupla Ominami. Política antigua oculta tras una retórica de cambios”, concluye Santa Cruz.