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Las estafas de poca monta parece ser que son prácticas que atraviesan todos los sectores sociales del país.

Así quedó de manifiesto con una publicación de La Tercera que cuenta la historia que involucra al ex presidente del Old Grangonian Club, la entidad social y deportiva que agrupa a la comunidad del The Grange, uno de los colegios con mayores redes que hay que Chile.

Juan Pablo Sepúlveda Larroucau se llama el directivo de esta organización que se encuentra prófugo de la justicia en el marco de la investigación por un presunto fraude.

Resulta que a Sepúlveda se le acusa de haberse quedado con 11 millones de pesos, asociados a un estudio de derechos de agua que se hizo en 2009.

Según La Tercera, esta no es la primera vez que al mencionado sujeto se le acusa de quedarse con plata que no le corresponde.

En una oportunidad se le apuntó con el dedo por haberse quedado con más de 15.000 UF (cerca de $ 370 millones), plata que era parte del pago de unos terrenos que el club ABC1 compró en Peñañolén.

A fines del año pasado, Sepúlveda fue condenado a 541 días de presidio remitido, a fines de 2013.

Tras ese hecho, este año quedó al descubierto la nueva estafa de Sepúlveda, claro que como estaba dicho, de poca monta.

Los análisis contables continuaron dentro del Old Grangonian Club y este año quedó al descubierto el supuesto engaño relacionado con el estudio de derechos de agua.

Esta investigación partió oficialmente el 17 de septiembre, cuando la Fiscalía Oriente formalizó al ex directivo. En esa ocasión quedó con la medida cautelar de firma mensual. Cinco días después, los querellantes apelaron y el tribunal de alzada capitalino accedió a decretar su arresto.

“En el contexto de la auditoría antes referida, la sociedad descubrió que, durante el transcurso de 2009, el querellado indicó a los miembros del directorio que con motivo de la venta de los terrenos donde funcionaba el Old Grangonian Club debía hacerse un estudio de derechos de agua de dicha propiedad”. El análisis costaba $ 11 millones. Para esto, los directivos giraron cuatro cheques a nombre del abogado que haría este estudio. “Sin embargo, el imputado jamás efectuó el requerido encargo con el cual engañó a la sociedad, procediendo luego de recibir los cheques a endosarlos a su nombre, y el último de ellos a su mujer, para posteriormente depositarlos en su cuenta corriente”, dice el documento presentado por el club.

Pero eso no es todo, parece ser que Sepúlveda es un pastel de fuste, pues según la resolución de la Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago “constituye un peligro para la seguridad de la sociedad” y que tiene “una causa por ejercicio ilegal de la profesión y manejo en estado de ebriedad”.