Ernesto Silva

El expresidente de la UDI se refirió por primera vez desde su renuncia, a su decisión de dejar el cargo en medio de las críticas a su partido por la relación de varios de sus militantes con el Caso Penta, como Ena Von Baer e Iván Moreira. En una entrevista en El Mercurio, Silva abordó también su relación con uno de los imputados: “Para nadie es un misterio que Carlos Alberto Délano es mi tío, siento un afecto muy grande por él, ha sido una persona muy importante para mi padre, también para mí”. Agregó, sin embargo, que en estos últimos meses “tanto en la UDI como en la opinión pública, ha quedado clarísimo que he tenido en todo momento claro mi rol como presidente de la UDI. Creo que eso se ha visto con nitidez, y es lo que correspondía hacer”. Silva además dijo que no visitaría a Délano “por ahora, pero en algún momento lo voy a hacer”.

Silva, que encabezó el partido por casi un año, calificó su renuncia como una derrota política, aunque agregó estar convencido de que esta decisión “va a ser una contribución al éxito del proceso que inicié, que era impulsar con fuerza el cambio más importante que requería realizar la UDI en los últimos 30 años”. Por ese motivo, dijo que su salida apuntaba a “dar la cara, actuar con transparencia, lamentar y condenar irregularidades que pudieron haberse cometido en el financiamiento de campañas, y plantear que se requería una respuesta institucional de futuro”.

Hizo hincapié en el proceso de recambio y renovación que debe hacer la UDI, manteniendo tres objetivos clarso: “Sintonizar con el nuevo mundo popular y social, con énfasis en la clase media emergente; segundo, nuestras ideas tienen que plasmarse en una proyección de nuestro sector y en la forma de ser coalición, y tercero, con voto voluntario y una nueva forma de organización de la sociedad, el partido como estructura está en procesos de cambios, y tenemos que adaptarnos en nuestra capacidad de movilización”.

En la misma línea, dijo que como presidente del partido, le tocó enfrentar “momentos muy difíciles en los últimos meses”, y destacó que en todo momento actuó “dando la cara, con liderazgo, y he puesto siempre por delante el mejor interés de la UDI. Tomé la decisión de provocar este remezón para provocar la unidad en la UDI y asegurar que la renovación siga con fuerza”.

Sobre el quién resulte ser el próximo presidente, recalcó que “más allá de quién tenga la conducción en la próxima etapa, estoy convencido de que la renovación de la UDI seguirá siendo un proceso fundamental, que nos va a permitir seguir siendo un partido que lidere las transformaciones que Chile necesita en los próximos 30 años”. Además agregó que lo central “es entender que la UDI tiene un presidente, pero siempre dispone de un gran equipo. No tengo dudas de que vamos a elegir a alguien que tenga capacidad de liderar y seguir conduciendo el proceso de renovación del partido y de la centroderecha”.

Sobre los casos de financiamiento de la política que han tocado a la UDI y al entorno de la Presidenta Bachelet a través de su hijo, Sebastián Dávalos, Silva dijo que si bien valora “la mirada que ha tenido el Gobierno en muchos momentos”, agregó que “liderazgos de la Nueva Mayoría han tenido un doble estándar inentendible, dañino, y creo que eso no es monopolio de un sector, sino que de muchos dirigentes políticos. Espero que decisiones y gestos como el que yo he dado contribuyan a dar aire y abrir espacios a un debate político de futuro, que enfrente los problemas para resolverlos, no para golpear. Hoy decidí ejercer un liderazgo para buscar soluciones, más que para aumentar problemas”.

Finalmente, se refirió al momento que vive hoy su partido, calificándolo como una situación difícil y “un escenario político complejo. Una Nueva Mayoría que quiere destruir las bases del desarrollo de Chile y, además, por procesos judiciales que han sido complejos. Junto con eso, es una UDI que están en proceso de renovación y cambio, que ya partió y que no vuelve atrás”.