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Nacional

9 de Julio de 2015

Reinaldo Sapag renuncia a Fundación Silva Henríquez con dura carta contra cura Camilo Vial

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Reinaldo Sapag FB

A través de una carta que recoge el portal www.reflexionyliberacion.cl, el economista y académico Reinaldo Sapag, reconocido defensor del legado del Cardenal Raúl Silva Henríquez, renunció a la fundación que lleva el nombre del prelado que denunció las atrocidades cometidas por la dictadura de Pinochet a raíz de un impasse con el obispo emérito de Temuco Manuel Camilo Vial.

La misiva de hecho, según el portal, se titula “Monseñor Camilo Vial, aquí tienes mi renuncia”.

“Camilo:
Me trataste de INFAME en la reunión privada a la que me invitaste el viernes 3 de julio en tu casa. Me dijiste que la carta abierta que le envié al cardenal Ezzati días atrás, constituía una infamia y por cierto el que escribe infamias es un INFAME. No puedo aceptar un trato tan poco cristiano de un sacerdote, razón por la cual he decidido presentar mi renuncia indeclinable como director de la Fundación cardenal Raúl Silva Henríquez que tu presides, parte diciendo Sapag en la misiva”.

“Inicialmente pensé que tendríamos una conversación fraterna y constructiva. Pensé que podríamos iniciar nuestra reunión entregándote detalles acerca del proyecto ya iniciado por la Corporación Cardenal del Pueblo, que yo presido, para llevar a cabo cuatro documentales de gran nivel audiovisual acerca de la vida y acción pastoral de mi querido y recordado amigo el cardenal Raúl Silva Henríquez. También pensé, obviamente, que intercambiaríamos opiniones acerca de la carta abierta que yo le había enviado al cardenal Ezzati, en donde reflexionaba acerca de algunos hechos de su gestión como pastor, carta escrita con un corazón herido como consecuencia que algunas de sus decisiones yo no las puedo compartir y que las califiqué como equivocadas”, prosigue Sapag.

Sin embargo, continúa la carta, “tú solo deseabas manifestarme tu profundo disgusto por mi carta, acusándome de traicionar al obispo Ezzati y también al cardenal Silva, expresándome que don Raúl jamás habría aceptado que se le dijera a un obispo que se equivocaba, de la manera abierta y franca con la que yo manifestaba mi desacuerdo con él”.

“Don Raúl siempre fue franco y directo. A la dictadura militar nunca le aceptó sus imposiciones autoritarias y sus múltiples equivocaciones que tanto dolor generaron en los chilenos. Por ello fue que don Raúl se ganó el corazón del pueblo que no cesaba en gritarle, voz en cuello, “Raúl, amigo, el pueblo está contigo”. Pienso que al cardenal Ezzati nunca le dirán lo mismo”, opina el académico.

“No fuiste capaz, a pesar de mis explicaciones, de entender el profundo sentido cristiano de mi carta. Yo deseaba y deseo con ansias, una Iglesia y un pastor cercano a sus ovejas, que las escuche y las ame y que no actúe con autoritarismo queriendo imponer sus puntos de vista, causando confusión y dolor en el pueblo católico y en los sacerdotes”.

“Terminaste la reunión señalándome que solicitarías al directorio de la Fundación que tú presides, un pronunciamiento para excluirme como director de ella. No te molestes en hacerlo, esta carta es mi renuncia. Ahora, todos mis esfuerzos para mantener viva en la memoria de los chilenos el hermoso testimonio de vida del cardenal Silva los volcaré en la Corporación “Cardenal del Pueblo”, la Corporación del Cardenal Raúl Silva Henríquez”, apunta Sapag.

“En todos los evangelios sinópticos, Jesús muchas veces utilizó el término de hipócritas y hombres de dos caras para referirse a los fariseos y maestros de la ley, pero nunca trató a sus enemigos con un vocablo tan fuerte y descalificador como el de infames”, cierra Sapag.

Tal como publicó The Clinic Online en agosto del años pasado, Sapag es autor de una veintena de libros sobre la obra del cardenal Silva Henríquez. En esa oportunidad, en entrevista con este medio, dijo que él le preocuparía la vocación de los educadores y pondría el foco en eliminar la segregación, tal como lo hizo en vida. Además, criticó la versión mala de la iglesia de hoy día, empañada por los casos de abuso sexual y pedofilia. “El cardenal con algo así lo denunciaría, no guardaría silencio. No sería capaz de encubrir”, sostuvo.

 

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