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El Octavo Juzgado de Garantía de Santiago acogió una nueva querella en contra del ex subsecretario de Minería y ex militante de la UDI Pablo Wagner por el delito de cohecho, en el marco de la investigación que lleva la Fiscalía Nacional por el caso Penta.

La acción legal fue interpuesta en su contra por el abogado Giorgio Marino, que representa al empresario Jorge Charbín, quien acusa haber sido estafado a través de la filial de capitales de riesgo del holding, con su otrora empresa Vidriería La Argentina en más de 2.000 millones.

El libelo de Marino se suma así al interpuesto en contra de los dueños del grupo Carlos Alberto “choclo” Délano y Carlos Eugenio Lavín, Horacio López y Hugo Bravo por los delitos de asociación ilícita, estafa y apropiación indebida en enero pasado.

Básicamente, Marino apunta a la relación que hubo entre Délano, Lavín y Wagner una vez que este último abandonó el holding para asumir como subsecretario de Minería en la administración Piñera. Durante casi dos años Wagner recibió de Penta tres millones de manera bimensual estando en su cargo, hecho que hasta ahora lo mantiene formalizado por la fiscalía como autor de cohecho, lavado de activos y delitos tributarios. Además enfrenta una querella del Consejo de Defensa del Estado (CDE).

Al igual que Délano y Lavín, Wagner también pasó un tiempo tras las rejas, sumando más de 50 días en el anexo Capitán Yaber.

Dinero esquivo

Pues bien, Jorge Charbín inició su negocio en 2005 con Penta Capitales de Riesgo, para agrandar su empresa. A poco andar, Penta comenzó a elevar los gastos de la firma de manera innecesaria. En la primera querella que ingresó, cuenta que el grupo contrataba asesorías financieras, oficinas, ejecutivos, todos ligados a Penta abultando así la contabilidad.

Así las cosas, en 2009 y debido a la crisis subprime, el directorio de PH-Glass, nuevo nombre de Vidrierías La Argentina, resolvió hacer un aumento de capital por 4.200 millones, sin haber agotado las instancias financieras evitarlo como estaba estipulado en el pacto de accionistas.

Por lo anterior, Charbín se fue de la propiedad y denunció ante el juez árbitro Sergio Urrejola, la situación. Este último, en 2014, resolvió que Penta le debía 160 millones de pesos. El dinero, se indicó en fuentez allegadas a la firma, fue pagada en su totalidad.

El grupo apeló tanto al tribunal de alzada capitalino y a la Suprema, pero en todas las instancias fue confirmado lo resuelto por Urrejola.

Hay que recordar que a principios de julio pasado la fiscalía aceptó la realización de un peritaje a toda la contabilidad Penta Capitales de Riesgo, el que fue solicitado por Marino.

Lea la querella completa