CASO KARADIMA

Durante la tarde de ayer comenzaron a prestar testimonio los 23 testigos convocados por la defenda de James Hamilton, José Andrés Murillo y Juan Carlos Cruz, víctimas del ex párroco de El Bosque, Fernando Karadima, condenado por el Vaticano por abusos sexuales en 2010.

La instancia probatoria corresponde a la demanda civil interpuesta en el 2013 en contra el Arzobispado de Santiago y que busca, entre otras cosas, probar la actuación negligente que tuvo la Iglesia y la “ignorancia deliberada” en este caso desde el momento que conoció las primeras denuncias en contra de Karadima.

El primero en presentarse ante el ministro de fuero Juan Manuel Muñoz, fue el sacerdote Eugenio de la Fuente. El religioso conoció a Karadima a fines de los ochenta en la Parroquia de El Bosque. De la Fuente participó activamente en ese lugar y fue parte del grupo de jóvenes que Karadima formó y que bautizó como Acción Católica. También formó parte de quienes se distanciaron de la Unión Sacerdotal del Sagrado Corazón de Jesús, que lideraba Karadima.

En su formación sacerdotal, De la Fuente tuvo como director espiritual al obispo Andrés Arteaga, uno de los férreos defensores de Karadima que pertenecía a su círculo más estrecho. Arteaga fue uno de los obispos que participó en la reunión, publicada por este medio, en mayo de 2010 junto al obispo de Osorno Juan Barros Madrid; el de Linares Tomislav Koljatic Maroevic; el de Talca Horacio Valenzuela Abarca y el Cardenal Francisco Javier Errázuriz. En la cita, tal como quedó escrita en una minuta, se establecieron una serie de acuerdos respecto al futuro de Karadima.

En la declaración, el sacerdote De la Fuente habló sobre la reacción de la jerarquía de la Iglesia de Santiago frente a las denuncias de las víctimas y cómo fue la postura de la parroquia El Bosque, incluida la de Karadima, cuando se conocieron los hechos. Además de la postura del Cardenal Errázuriz y del Arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, especialmente respecto de si hubo o no reconocimiento del problema que se les presentaba y de si se acogió a las víctimas como se debía.

El testimonio de De la Fuente, se suma a las cartas publicadas por este medio de Errázuriz a Karadima y que podrían convertirse en una de las tantas evidencias que dejarían en entredicho la postura que ha mantenido Ezzati, quien si bien estuvo dispuesto a acoger a las víctimas y a pagar una suma de dinero simbólica por los delitos, hasta ahora no ha aceptado una tercera condición: reconocer la responsabilidad que tuvo la Iglesia en el caso.

En la lista de testigos que entregó el abogado de las víctimas, el penalista Juan Pablo Hermosilla, también se encuentran: el sacerdote y ex capellán de La Moneda, Percival Cowley, el obispo Andrés Arteaga, el obispo Cristián Contreras -quien recibió las denuncias en contra de Karadima; los sacerdotes Rodrigo Polanco, Francisco Walker, Rodrigo García y el jesuita Felipe Berríos. Además del obispo de Concepción Fernando Chomalí, el sacerdote Diego Ossa, el Cardenal Francisco Javier Errázuriz y el condenado Fernando karadima Fariña, entre otros.

Su historia en El Bosque

El testimonio de De la Fuente es vital, pues en el 2009 llegó a ser Vicario Parroquial de El Bosque y fue uno de los testigos que prestó declaración en las indagatorias del ex fiscal Xavier Armendáriz, en el 2010. En su declaración, el religioso relató cómo era Karadima en la parroquia El Bosque: lo importante que había sido en sus inicios de formación espiritual y cómo había sido capaz de montar un movimiento de mucho poder dentro de la Iglesia de Santiago. “Él también tiene una tendencia hacia el mal genio, es muy autoritario, nadie le lleva la contra, salvo, quizás, el Padre Juan Esteban Morales. La verdad es que el carácter de él infunde temor. Por otro lado lo veo como una persona generosa y preocupada de los demás si ve alguna necesidad de otro. Además le costaba relacionarse con una autoridad superior a él, por su personalidad y porque era muy celoso de la parcela de poder que significó la posición central y sin contrapeso que ha tenido en la Parroquia de El Bosque por muchos años, la cual tiene hasta el día de hoy, aunque con estos hechos que se investigan hay personas que han abierto los ojos y se han alejado”, dice su declaración de julio de 2010.

Si bien, el sacerdote reconoció el trabajo de Karadima en la formación religiosa, en los últimos años de Vicario Parroquial de El Bosque, “se me fue haciendo más difícil mi relación con él, pues me sentía oprimido por él, cansado y agobiado por su forma de relacionarse conmigo y con los que estaban en El Bosque, por su carácter duro y autoritario que no daba espacios personales para cada uno”. De la Fuente dijo además que Karadima era un sacerdote muy apostólico, con carisma, especialmente con los jóvenes.

De la Fuente fue parte de un grupo de sacerdotes formados al alero de Karadima que le creyó a las víctimas y que se atrevió a declarar en contra su contra. “Respecto a las acusaciones que se han hecho contra el Padre Karadima, digo que conozco a Hamilton, Batlle y a Murillo y de ninguno jamás imaginé un vínculo de tipo sexual con Karadima, sin embargo, a partir de los que dicen ellos y testimonios de amigos, he llegado a la convicción de que dicen la verdad, a lo que se suma una nueva compresión mía de estos afectos paternales que antes miraba de otra manera”.