piñera-a1

Era la pregunta esperada después de que hace seis días estallara el caso de la colusión en el papel confort que involucró a uno de sus estrechos colaboradores en el gobierno, a un exministro. Por eso es que hubo total atención cuando, mientras abordaba el hecho, el expresidente Sebastián Piñera respondía por el nombre de Gabriel Ruiz-Tagle.

“Bueno, por supuesto que sí”, respondió al ser consultado sobre si le afectaba que un ex secretario de Estado suyo figurara como protagonista en la trama, según se lee en el requerimiento que envió la Fiscalía Nacional Económica (FNE) al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC).

Dicho eso, el exgobernante afirmó que: “no soy juez, y siempre me acuerdo de eso de que ‘con la misma vara que juzguéis seréis juzgado’, y voy a esperar naturalmente qué resuelve… yo leí la acusación que hace la fiscalía, y leí también las respuestas de las empresas con sus delaciones compensadas. Reconocen muchas cosas, pero no reconocen otras. Y, por tanto, la responsabilidades personales tienen que ser, como en un Estado de Derecho, determinadas por los tribunales, sopesando las pruebas. No creo en los juicios en papel de diario ni en la plaza pública”.

El exmandatario, quien habló del asunto en un seminario organizado por la Sofofa, también se refirió al instrumento de la autodenuncia (delación compensada) que opera en estos casos, y recordó que antes hubo penas de cárcel.

“Existían en Chile penas de cárcel, o sea penales, hasta el año 2003 ó 2004, que el presidente Lagos las eliminó. La literatura respecto a esto es súper contradictoria: la delación compensada es un elemento formidable para desarticular los carteles, porque apenas se empieza a poner difícil la cosa nadie sabe quién va a ser el primero”, opinó Piñera.

Ahora, prosiguió, “si hay responsabilidades penales, ¿estarían también exentas en caso de delación? Porque si no están exentas podría perderse efectividad. Pero si pienso que hay que endurecer las penas porque, “hoy las penas pueden hacer que el negocio del cartel sea rentable”.

Para Piñera “es de la esencia de la ética y el buen funcionamiento de una economía social de mercado que haya libre competencia, sino hay libre competencia hay un problema ético, de abuso, pero además hay un problema de eficiencia”.

Al respecto, agregó que “sin duda que esto debilita, daña la confianza en los empresarios, en la economía social de mercado y produce un daño muy grande que los estamos sintiendo y viviendo y por eso es tan importante que si uno cree en la economía social de mercado, darse cuenta que no es una economía en favor de las empresas y los empresarios, es un modelo en beneficio de todos y por eso tiene que haber libre competencia”.