Gajardo

El favorito del Fiscal Nacional, Sabas Chahuán, el persecutor jefe de Tarapacá, Manuel Guerra, lidera la terna para dirigir  la Fiscalía Regional Oriente. Esto luego de los 21 votos que recibió dentro de los 40 ministros de las cortes de Apelaciones de Santiago y San Miguel que esta tarde entregaron sus preferencias para determinar la terna desde donde saldrá quien ocupe el cargo que dejó vacante Alberto Ayala.

Junto con Guerra, además quedaron en carrera el fiscal occidente Tufit Bufadel, con 16 votos, y la abogada de corte de la Fiscalía Centro Norte, Paula Falcón, con 12 preferencias.

En los hechos, esto significa que el fiscal de la unidad de delitos de Alta Complejidad y quien ha liderado las investigaciones de los casos Penta y SQM, Carlos Gajardo, no quedó en competencia.

Después de este concurso que se realizó en el Centro de Justicia será el Fiscal Nacional el que tomará la decisión antes del 30 del noviembre.

Hasta ahora se sabe que Guerra, jefe de la Fiscalía de Tarapacá, es el favorito de Chahuán para dirigir la Oriente,  en lo que es interpretado como un continuismo de su gestión.

Entre los fiscales del Ministerio Público se ha criticado la llamada silla musical, y en ese sentido Guerra encarna esta práctica de cambio de jurisdicción de fiscales regionales de un lugar a otro del país, impidiendo de esa manera el popularmente llamado tiraje de la chimenea.

Las exposiciones de los candidatos estuvieron, en líneas generales, enfocadas en la persecución de los delitos contra la propiedad y en aquellos que no tienen un imputado conocido.

Golpe a Gajardo

Tal como lo había adelantado The Clinic Online en la publicación “Sabas Chahuán: El MasterChef de la ratificación de Abbott como Fiscal Nacional”, la posibilidad de que Gajardo quedara en el camino era real. Con esta certeza ahora entre las manos el escenario que se aproxima es ver en qué condición queda el fiscal que destapó los casos de financiamiento irregular en la política, primero con Penta y posteriormente con la arista SQM.

Ya en febrero de este año, Gajardo había sido pasado a una segunda línea de protagonismo en ambas indagatorias, esto luego de que su jefe directo de ese entonces, Alberto Ayala, se inhabilitara en la causa SQM a raíz del vínculo laboral que tuvo con la minera por más de 12 años.

El nuevo jefe de la Fiscalía Oriente deberá resolver el curso de las investigaciones por el financiamiento irregular de las campañas políticas, pues, como ya lo adelantó antes de su nombramiento, el nuevo titular del Ministerio Público, Jorge Abbott, se restará de estas causas a raíz de su parentesco con el excanciller Alfredo Moreno, hoy presidente de empresas Penta.

A diferencia de la situación de Gajardo, quizás el gran ganador de la jornada, por las preferencias obtenidas, fue el fiscal Guerra. Ello, porque pese a ser el favorito de Chahuán, hecho que hace pensar que pudiera decantarse por él en la decisión que debe tomar antes de dejar su cargo, Guerra llegó a exponer en medio de la incertidumbre que dejaron dos hechos destapados esta semana.

El primero tenía que ver con que su esposa, María Fernanda Martínez Saldías, quien es directora regional del Sernageomin en Tarapacá mantiene vigente la sociedad inmobiliaria “Alcyon” con un grupo de abogados dentro de los cuales se encuentran dos juristas que han litigado causas en favor de Soquimich en el norte: Gonzalo Ramírez Águila y Gonzalo Ruiz Requena (quien participa en Alcyon a través de Recor, otra sociedad).

El segundo, y derivado del anterior, dice relación con que Ruiz Requena patrocina al senador PS, Fulvio Rossi, involucrado en el caso SQM, en una querella por agresiones.

A este medio, Guera ya explicó que “siento que no estoy en ninguna de la situaciones del artículo 55. Creo que no se configura ninguna respecto de mi. Si uno llega a ser electo, uno le puede plantear este tema al Fiscal Nacional y él verá en su momento las decisiones que toma. No me siento inhabilitado, creo que las inhabilidades tienen que analizarse estrictamente, pero entiendo que han habido situaciones donde otras personas, sin que se concrete una causal legal específica, han preferido inhabilitarse por otro tipo de razones. Yo no siento que me afecte ninguna, pero eso obviamente es resorte en su momento de decisiones que tiene que tomar el Fiscal Nacional, que es quien conoce las inhabilidades que afectan a los fiscales regionales”.

Con todas las cartas sobre la mesa, ahora queda entonces por ver si efectivamente Chahuán se inclina por Guerra para liderar la Fiscalía Oriente o lo hace por los otros dos persecutores en carrera.

Como es de público conocimiento, en la Fiscalía Nacional, ya dejó amarrada la continuidad de su gestión tras conseguir que se ratificara a Jorge Abbott.