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“Si (Carlos) Gajardo quedaba en la terna, (Sabas) Chahuán estaba obligado a nombrarlo, se la hicieron fácil a él y a todos nosotros”, afirma un dirigente de la Alianza para resumir la sensación que quedó en el mundo político tras la exclusión del persecutor de delitos de alta complejidad, Carlos Gajardo, de la terna que las Cortes de Apelaciones de Santiago y San Miguel elaboraron para que Chahuán designe al futuro fiscal de la zona Metropolitana Oriente.

Tal como publicó The Clinic Online hace algunas semanas, el rol reducido que tendría Gajardo en los próximos meses en la investigación del caso Penta-Soquimich fue parte de las negociaciones del Ministerio Público y el Congreso para ratificar a Jorge Abbott como Fiscal Nacional. Y aunque la decisión de marginarlo no pasó directamente por Chahuán, fuentes cercanas a Gajardo aseguran que su “exclusión” fue propiciada desde el interior de la Fiscalía.

Estas fuentes consignan que si bien el persecutor, que la mañana del viernes ya tenía claro que no quedaría en la nómina para suceder a Alberto Ayala, era resistido por algunos jueces por su perfil mediáticio “es evidente que se dieron señales de que era indeseable para la jefatura”.

Esta impresión incluso se hizo pública en las redes sociales donde el amigo de Gajardo, el abogado y académico Christian Viera planteó: “Se venía rumoreando que la moneda de cambio en el nombramiento del nuevo fiscal nacional era su cabeza. Por lo tanto, era probable que no lo nombraran Fiscal Regional, ¿pero hacer todo lo posible para que incluso fuera excluido de la terna? O sea, no solo había que excluirlo sino que también humillarlo. Claro, ese es el costo de meterse con poderosos de verdad”.

Otros cercanos a Gajardo apelaron a los “poderes fácticos” que operaron en contra del fiscal, entre ellos, los políticos y Chahuán, quien además abandonará el cargo con la institución dividida, precisamente por su papel de Masterchef en la designación de su sucesor que marcó no sólo la elección de Abbott sino también el destino de Gajardo.

Fuentes de la Fiscalía explicaron The Clinic Online que Chahuán actuó sin prudencia al ofrecer, días antes de la votación del 21 de octubre de Abbott, salidas alternativas a las defensas de políticos como Jovino Novoa, el patriarca de la UDI. De hecho, la semana pasada se confirmó lo que publicó este medio respecto de que el exsenador optaría por un juicio abreviado.

Estos personeros apuntan a que Chahuán en aquella ocasión no sólo operó a favor de su candidato, sino también en contra de otros.

Pero, como confirmaron senadores a este medio, lo de Abbott no fue lo único que estuvo en juego en la trastienda de aquella operación. Como adelantó The Clinic Online, quedó establecido que Gajardo no obtendría la Fiscalía Metropolitana Oriente.

Ayer el diario La Tercera publicó una entrevista a Chahuán en que éste aseveró que “lo que a mí me molesta es esta lógica de desconfianza extrema, de suspicacia por todo, que en algunos casos es alimentada por este periodismo irresponsable. No le voy a echar la culpa al periodismo de todos los males de la fiscalía, que existen. Ahora, no hay división en la fiscalía. Sí hay problemas y posiciones contrapuestas”.

Sobre Gajardo, en tanto, dijo que “la variable fundamental fue que se estaba instalando un clima de sospecha que la fiscalía no quería investigar todo lo adecuadamente que se debía por implicancias o inhabilidades de los fiscales a cargo. Se habló de que les querían echar tierra a las investigaciones, cuando son todos fiscales de probado profesionalismo. Es cierto, Gajardo es un gran fiscal, pero nadie es irreemplazable: ni yo, ni Gajardo, ni nadie”.

¿SE QUEDA?
Aunque no fue inesperado, el golpe a Gajardo fue, sostienen en su entorno, “muy doloroso”.

La terna, de la que no forma parte el persecutor que ha liderado las investigaciones en los casos Penta y SQM, vinculados al financiamiento irregular de la política, quedó liderada por el fiscal jefe de Tarapacá, Manuel Guerra, quien consiguió la mayoría de las preferencias a través del voto de 21 ministros; el fiscal occidente Tufit Bufadel, obtuvo 16 votos; la abogada de corte de la Fiscalía Centro Norte, Paula Falcón, 12 preferencias.

Gajardo ocupó el cuarto lugar con 11 votos y en su círculo se inició un debate sobre si es deseable su permanencia en el Ministerio Público.

Ayer, Gajardo en twitter alabó la dimisión de José Zalaquett al Centro de Estudios Públicos, ligado a Eliodoro Matte, y apeló a “gestos éticos necesarios” y cercanos al personero aseguraron que “no puede quedarse porque no va a poder desarrollar las investigaciones”. “Lo que él hizo es tremendo. Nadie más hacía la pega. Él solo con (Pablo) Norambuena y su computador, como artesanos, comenzaron a armar el caso”, recalcan.

Otros estiman, no obstante, que debe continuar porque “sólo desde adentro se puede empujar por cambios” y porque “tampoco es que lo estén esperando con los brazos abiertos en los estudios jurídicos, se ganó demasiados enemigos”.

Por ahora, coinciden en su círculo, permanecerá en el Ministerio Público aunque se elucubra, también, sobre una eventual carrera política, “pero es sólo un rumor”, aclaran estas fuentes.

Un dirigente político, que estuvo involucrado en la arista Soquimich, resume la situación de Gajardo así: “En lo personal, me cae pésimo, pero hay que sacarse el sombrero ante personas con ese empuje y así de metódicas. Si se va, es una pérdida para la Fiscalía”.

*The Clinic Online intentó, sin éxito, contactar a Sabas Chahuán.